Acerca de mí

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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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lunes, 2 de marzo de 2026

DIVERTIDO ANECDOTARIO DEL MUNDO DEL VINO




El vino más caro… ¡lo bebió un ladrón!


Vino Château Margaux 2006.
Costo actual en México:
$ 35,000.00 la botella.

Imagina que te compras una botella de vino por el módico precio de 558,000 euros y ni siquiera llegas a probarla. Pues esto le pasó al millonario estadounidense Bill Koch, cuando uno de los vinos más raros y antiguos de su colección, un Château Margaux de 1787, fue robado… ¡y bebido! El ladrón, tras colarse en la bodega, decidió darse el lujo de probar el que es considerado uno de los vinos más caros del mundo. No sabemos si el ladrón apreció tanto la añada como debería, pero lo que está claro es que disfrutó de un trago de historia.



Los romanos y sus fiestas locas de vino caliente

Los romanos sabían cómo montar una buena fiesta y el vino siempre era el protagonista. Pero lo que quizá no sabías es que les encantaba beber el vino… ¡caliente! El "mulsum", una mezcla de vino con miel, especias y servido caliente, era la bebida estrella de las bacanales. Así que si te quejas de que tu vino tinto está a temperatura ambiente, imagínate lo que sería tomarte una copa a 60 grados.


Brindar con la izquierda, una señal de mala suerte… o de traición


Supersticiones al redor del vino hay muchas, pero una de las más curiosas es la que dice que brindar con la mano izquierda trae mala suerte. Esta creencia tiene su origen en la Edad Media, cuando se pensaba que los traidores brindaban con la izquierda para ocultar una daga en la derecha, lista para atacar. Así que, por si acaso, la próxima vez que levantes tu copa, asegúrate de hacerlo con la derecha. 


El vino que inspiró a Newton

¿Sabías que la gravedad y el vino están conectados?           Isaac Newton, el hombre detrás de la teoría de la gravedad, también era un amante del vino. Se cuenta que después de ver caer la famosa manzana, Newton observó cómo el vino se movía en su copa mientras lo vertía, y esto le dio una pista sobre la forma en que los líquidos y los cuerpos se comportan bajo la influencia de la gravedad. Así que, técnicamente, ¡podemos decir que el vino ayudó a cambiar la historia de la ciencia!


La fobia más extraña: miedo a las botellas de vino sin abrir

Todos hemos tenido algún amigo que, por alguna extraña razón, nunca se atreve a descorchar una botella especial por “esperar el momento perfecto”. Pues bien, existe una fobia llamada "oenofobia", que no es miedo al vino en sí, sino específicamente miedo a abrir una botella. La ansiedad por arruinar un gran momento, o simplemente por no saber si se trata de una buena añada, puede paralizar a algunos amantes del vino. 


El vino más viejo del mundo: ¿te atreverías a probarlo?



Si te gustan los vinos añejos, este te va a fascinar o asustar.  La botella de vino más antigua que se conoce fue encontrada en una tumba romana y tiene más de 1.600 años. Fue descubierta en Alemania, sellada herméticamente, y aún contiene líquido en su interior. Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si el vino sería potable hoy en día, pero sinceramente, ¿te atreverías a probarlo? Quizá sea mejor guardarlo como pieza de museo.



En España HAY vino QUE corre como agua


Fuente de vino en Irache, España.

Hemos oído decir de las famosas fuentes de vino que existen en algunas zonas de España, pero hay una que destaca entre todas: la fuente de vino de Irache. Situada en el Camino de Santiago, esta fuente ofrece vino gratis a los peregrinos para darles fuerzas en su largo recorrido. Así que, si alguna vez te encuentras caminando por Navarra, asegúrate de llevar una copa o una botella vacía. Es la única fuente donde el agua es cosa del pasado.


algunas botellas de vino gritan

Bueno, técnicamente no "gritan", pero el Champagne lo hace de una manera un tanto peculiar. Si descorchas una botella y escuchas el clásico ¡pop!, es porque has dejado salir el gas de manera brusca, algo que los sommeliers consideran un fallo. Se supone que un buen descorche debe ser casi silencioso, como un susurro. Así que si la próxima vez escuchas un estallido, sabrás que el vino está "gritando" por su libertad de la botella. ¡Estás advertido!




lunes, 23 de febrero de 2026

DE LA VIDA AMOROSA DE DMITRI SHOSTAKOVICH






Dmitri Shostakovich
1906 - 1975








Entre los grandes compositores Shostakovich tiene el récord de matrimonios. Se casó cuatro veces aunque sólo tuvo tres esposas ya que el primero y el segundo matrimonio fueron con la misma mujer. Además de las esposas tuvo varias amantes, ofreciendo un perfil de mujeriego que contrasta con su seriedad y timidez. Sólo alcanzó la felicidad y estabilidad en su cuarto matrimonio con una mujer 30 años más joven. 

Su primer matrimonio fue con Nina Varzar. Ambos tenían 25 años cuando se casaron. Habían nacido con quince días de diferencia. Ella procedía de una familia muy conocida de Leningrado. Era física y tenía un gran nivel cultural y musical. La pareja pactó una relación libre, mediante la cual cada uno podía mantener relaciones con otras personas. Pero el problema es que no se trataba sólo de relaciones ocasionales. Ambos tuvieron relaciones continuadas con terceras personas durante el matrimonio. 

Tras varios años de noviazgo fijaron la boda en Diciembre de 1931 pero Nina no se presentó. Se casaron finalmente en Mayo de 1932 en una ceremonia civil sin invitados celebrada en el antiguo lugar de residencia de la familia imperial cerca de San Petersburgo. El matrimonio duró sólo dos años y medio.

Shostakovich inició una relación pública con la traductora Elena Konstantinovskaya. En febrero de 1935 se presentó la demanda de divorcio. Nina se quedó en San Petersburgo y Shostakovich se fue a vivir a casa de su madre en Moscú. Tras la sentencia de divorcio Shostakovich escribió a un amigo. “No tiene sentido que me haya divorciado de Nina. Sólo ahora comprendo y apreció lo maravillosa mujer que es y lo que la quiero”. Nina y Shostakovich volvieron a verse. Mantuvieron relaciones sexuales. Nina quedó embarazada. Se casaron por segunda vez. Galina nació en Mayo de 1936 y Maxim en Mayo de 1938. El nacimiento de los niños estabilizó el matrimonio y trajo a los Shostakovich felicidad familiar.

Pero Shostakovich no cesó en sus hábitos de mujeriego. Tenía predilección por sus alumnas jóvenes. Siguiendo casado entabló una relación con su alumna de composición Galina Ulsvolskaya y le propuso matrimonio. Ella no aceptó. Shostakovich inició entonces otra relación con su alumna Elena Nazhirova. Hay un amplio epistolario entre ambos. Otra de las relaciones de esa época del segundo matrimonio con Nina es la bailarina Nina Ivanovna. Shostakovich escribió a su amante, «Anoche estuve en una barbacoa y te recordé. Estaba aburrido sin ti. Espero que este año nos reunamos más a menudo. En vista de mis sentimientos hacia ti, recibir noticias tuyas será una gran alegría». Shostakovich pidió matrimonio a su amada, Pero la negativa de Ivanova fue tajante. No quería contraer matrimonio con una persona comprometida y con dos hijos pequeños. La esposa de Shostakovich murió repentinamente en 1954. 

En Julio de 1956 Shostakovich se casó por tercera vez al poco tiempo de conocer a su nueva mujer Margarita Kainova. El matrimonio fue un desastre desde el principio. Sus hijos no soportaban a la esposa de su padre. Los conflictos eran constantes. Además a Margarita no le gustaba la música y no apreciaba la importancia de la obra de su marido. Se divorciaron tres años después del matrimonio.

Su último matrimonio fue con Irina Antanovna. Él tenía 57 años y ella 27 cuando se casaron, una diferencia de 30 años de edad. Irina nació en Leningrado en 1934. Estudió literatura rusa y se dedicó a la publicación de música y edición de textos musicales en la agencia “The Soviet Composer”. Conoció a Shostakovich con motivo de su tercera ópera: Cheryomushki. Irina tenía la tarea de revisar el texto de la ópera e introdujo diversos cambios. Shostakovich rechazó las modificaciones. Irina acudió a verle para tratar de convencerle que cambiara de opinión. Lo consiguió. 

La primera cita de Irina y Shostakovich fue para un concierto. Iniciaron la relación. Irina estaba casada. Pidió el divorcio y contrajeron matrimonio con rapidez. Shostakovich escribió a un amigo: “Ha ocurrido un acontecimiento de gran importancia en mi vida. Me he casado. Mi mujer se llama Irina. Tiene un pequeño defecto, sólo tiene 27 años de edad. Es dulce, inteligente, alegre, sencilla y amorosa”. La presencia de Irina estabilizó a Shostakovich que no era un hombre fuerte. La relación de Irina con los hijos de Shostakovich fue muy buena. Tenían una edad cercana. Era dos años mayor que Galina y cuatro años mayor que Maxim. Ambos aprobaron desde el primer momento la elección de su padre y estaban encantados de lo bien que le cuidaba Irina. Maxim escribió “Iba con él a todos sitios, en los viajes, a los hospitales, a los conciertos. Era su secretaria, su chofer, su enfermera”.

Shostakovich murió en 1975. Irina le sobrevivió y siguió muy activa difundiendo la obra de su marido. También siguieron vivos Galina y Maxim, los hijos del matrimonio con Nina. 

jueves, 19 de febrero de 2026

INTERMEZZO 120

 





































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INTERMEDIO

Huevo con dos yemas chicas.
De ese huevo nacerían dos (2) pollos.
Lo siento, ya me los comí.









Un gigante caído, por los años…



… unas bellas en hermosa plenitud.

                                                                                 Hasta la próxima...






lunes, 16 de febrero de 2026

DE LA CUARTA SINFONÍA DE ANTON BRUCKNER

 


Anton Bruckner, austriaco
1824 - 1896




Hace tres días, el viernes 13 de febrero, regresamos a la hermosa Sala Tlaqná en el campus de la Universidad Veracruzana en Xalapa, para estar en un concierto más de temporada de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, bajo la dirección de su titular, el maestro francés Martin Lebel, consentido, por méritos propios, del público melómano de la ciudad y "puntos aledaños", como se decía en mis tiempos y lugares pasados.

En el programa, sólo la Cuarta Sinfonía, llamada Romántica, de Anton Bruckner. La obra, de cuatro movimientos, es larga, dura ochenta minutos. Entré a la sala sin prejuicio alguno.

Esto de  “entrar a la sala sin prejuicio alguno” deriva  de algunas opiniones mías vertidas con anterioridad, en el sentido de que Bruckner “no había compuesto diez sinfonías, si no diez veces la misma sinfonía”. Eso está en dos entradas previas de este blog.

Echando fuera este sentimiento me disponía yo a asistir al concierto donde se tocaría la Cuarta Sinfonía de Antón Bruckner por la Orquesta Sinfónica de Xalapa, bajo la dirección de su titular, el maestro Martin Lebel. Pero...

... cinco días antes del concierto estuve en una comida de cumpleaños en la que estuvo un maestro contrabajista de la orquesta; es joven y somos amigos recientes. Él sabe de mis opiniones en lo que respecta a la música y en particular a las sinfonías de Bruckner. En un momento dado se acercó a mí y me dijo: “No se pierda el concierto del viernes; esta sinfonía de Bruckner es diferente. Ya verá.”’

Le hice caso, pues él sabe, y estuve en el concierto del viernes pasado; en el programa, una sola obra: la Cuarta Sinfonía de Anton Bruckner, de los últimos románticos, si no es que el último. Accedí a ella en buena onda.

Y mucho la disfruté. Es una obra de belleza absoluta, del romántico tardío, por no decir el último, de fines del siglo XIX. Es una sinfonía que, como casi todas las de Bruckner, le consumió muchos años hacerla, revisarla y volverla a revisar; sólo o asesorado por amigos que el autor consideraba sabios, hasta lograr los resultados estéticos que el había imaginado para la sinfonía en turno.

La Cuarta Sinfonía de Bruckner, conocida también como Romántica, fue compuesta en 1874, pero su proceso de revisión terminó en 1888. ¡Qué horror!

Es hermosa, larga (70 minutos), característica del romántico más bello, el último; en el que la  melodía es la reina, la armonía es compleja y el ritmo es seductor. Habemos quienes hemos llorado ante ella y aplaudido con fervor al terminarse. Así fue el pasado viernes, pero sin llanto. ¡Bravo por la OSX y su director!

Nota buena: como es frecuente en su caso, el maestro Martin Lebel ¡dirigió la obra "de memoria", sin partitura a la vista!  Guauuu…!

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lunes, 9 de febrero de 2026

FRASES Y CITAS SOBRE EL VINO

 




Buscando para hacer esta entrada, me encontré una página que reúne Frases y citas sobre el vino, dando crédito a los autores, que todos han sido "gente grande" en la historia de este mundo. Estas son algunas de ellas.

Que ustedes las disfruten. 


     ¡Salud...!


 El  vino es la leche de los ancianos.  Platón.  

Trasplantar rosales sobre pies de viña daría vinos rosados naturales. Pierre  Dac.

 El mundo entero tiene más o menos tres vasos de vino de retraso.  Humphrey Bogart.

 Un día sin vino es un día sin sol.  Frase típica de la Provenza.

 El hombre debe al vino ser el único animal que bebe sin sed.  Plinio.

 Los chicos deberían abstenerse a beber bebidas con alcohol hasta la edad de 18 años, dado que no es bueno echar aceite al fuego.  Platón.

 El agua conduce la electricidad, pero si se le añade vino ya no tiene derecho a hacerlo. Jean Marie Gourio.

 Demasiado o demasiado poco vino prohiben la verdad.

 Quien sabe degustar no bebe jamás el vino, sino que degusta secretos.  Salvador Dalí.

 Para no sentir el horrible peso del tiempo sobre sus espaldas, hay que embriagarse sin tregua. De vino, de poesía o de virtud, a vuestra elección. Pero embriáguese.  Baudelaire.

Nada puede ser más frecuente que un vaso de vino ocasional.  Dicho popular.

Para conocer el origen y la calidad del vino no hay necesidad de beber todo el barril. Oscar Wilde.

El alcohol me ha dado más que me ha quitado.  Winston Churchill.

La verdad está en el vino.  Proverbio latino.

Dios no hizo más que el agua, pero el hombre hizo el vino.  Víctor Hugo.



jueves, 5 de febrero de 2026

INTERMEZZO 119.










Las que van a buscar...
Las que traen lo encontrado.















































































Bambú al interior






















 También hay arañas "patonas"
 Esta ya perdió una pata





























                            ¡Buenas noches, tardes o días!

lunes, 2 de febrero de 2026

CONCIERTO FEO, ¿SOLO PARA NOSOTROS ???




La noche del pasado 30 enero nos hicimos presentes en la Sala Tlaqná para estar en un concierto más de temporada de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX), bajo la dirección de su titular, el maestro francés Martin Lebel. El programa lucía un poco incómodo por solo moderno, particularmente para las gentes de edad ya avanzadita, como soy yo con mis ochenta y ocho años cumplidos. Pero llegamos al concierto con buen ánimo, mi esposa, la esposa de nuestro hijo y yo.

El programa no lucía muy atractivo para mi y otros viejos, con tres obras cortas, de veinte minutos cada una, dos de ellas modernas: Schelomo, para violonchelo y orquesta de Ernest Bloch y En el Sur de Edward Elgar. Finalmente Tasso, lamento y triunfo de Franz Liszt, que era la esperanza de nosotros los viejos 

La entrada fue buena, me pareció mejor que el promedio. Para ello influyó que la solista en el violonchelo para la primera obra fue Inna Nassidze, que es miembro de la orquesta y maestra en el Instituto Superior de Música del Estado de Veracruz. Muchos alumnos fueron a estar con su maestra. ¡Qué bueno!

Se dio el concierto, con una orquesta estupenda, una dirección irreprochable y una magnífica solista en la primera obra. Pero a nosotros, los de la tercera edad, no nos gustó, para nada; es más, nos molestó. Fue "mucho ruido y pocas nueces". La obra de Elgar, lo mismo. La esperanza nuestra era la obra de Liszt, pero tampoco; ¡igual o más fea que las dos primeras! Aclaro que estas son opiniones personales.

Al terminar, salimos corriendo, pues hasta Liszt nos falló.

¡Así es esto del arte!, sobre todo aquel que se da en el tiempo y no en el espacio. El próximo viernes regresaremos a la Sala Tlaqná, a ver como nos va.


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NB.  Esta entrada no tiene ilustración por que no se me ocurrió que poner.