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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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jueves, 27 de noviembre de 2025

INTERMEZZO 114

 





Volvemos a una floralia de las Tierras Altas de Veracruz, que ya protestaban por sentirse excluidas.

Les presento a un perrito amigo, que en posición vertical, apoyado en sus patitas traseras y deteniéndose con las manitas en alto, me acompaña desde su encierro en mis paseos por su calle, que no da a nuestro campo de fútbol ni es tan florida. Pero es interesante; ya lo verán.

La calle tiene solo una cuadra y, más o menos a la mitad de ella, nos topamos con este árbol o arbusto, robusto y muy bien jardineado. Ocupa un cuarto o un tercio del ancho de la vialidad. 


Bloquea un espacio de estacionamiento vehicular y prácticamente todo el ancho de la banqueta. Como peatón por la banqueta, no se puede pasar.

Esto no sería tolerado en una ciudad medianamente civilizada, pero aquí no molesta y así seguirá por siempre. Yo lo extrañaría pues en el jardincito banquetero de la casa dueña de este árbol, nos encontramos con esto:

 Merece estar sola, grande, en el centro.

..







Al terminar la calle topamos con estas bellezas...
















... y con bichillos amigables, como éste.


¡Parecen de otro mundo!
                                                    
      








También hay opiliones, que son arácnidos pero no son arañas. El bicho cuelga de un "hilo" de saliva, transparente y tan delgado, que no se ve.

 (No es dibujo, es fotografía del bicho con una pared gris de fondo)
   



Mis plantitas banqueteras, que nunca fallan

















Una palmera, verdadero homenaje a la verticalidad...






















    


 ... y esta lujuria vegetal.






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