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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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lunes, 13 de diciembre de 2021

DE LOS PLACERES DEL VINO Y DE ESCRIBIR, AÚN EN TIEMPOS DE CoViD



 
 Por su gusto y su bondad

 Al vino se le ha cantado

 Desde el griego y el romano

 Hasta en París y en Bagdad

 

 Y no lo puedo negar

 Que a mí me tiene atrapado

 Pues nunca se me ha negado

 El sabor de su amistad

 

 ¡Qué más gusto yo tendría

  que poder corresponder!

  Más nunca jamás podría

 

  Ni a medias poderlo hacer

  Por ello hoy tomaría

  Otra copa de placer

      Morelia, 17 de octubre de 2020
      Rogelio Macías Sánchez





Sentarme a escribir es deber

Por voluntad contraído

Que más placer me ha traído

Que buenos vinos beber

 

Es duradero el placer

Que nunca será maltraído

Y nunca seré distraído

De ponérmelo a ejercer

 

Ventajas le lleva al vino

Pues duradero será

Para buscarlo en el libro

 

Y no dejarlo escapar

Si en un brusco desatino

Lo queremos olvidar

 

Morelia, 10 de abril de 2021 
Rogelio Macías Sánchez

 




Corona virus llegó

Desde la China lejana

Disfrazado de guadaña

La especie humana segó

 

Lo que pronto fue epidemia

Rápido se difundió

Y la noticia se dio

Que estábamos en pandemia

 

A los vampiros culparon

De causar tanta tragedia

Pero eso nada remedia

Cuando ya nos apalearon

 

Me pidieron encerrarme

Que ya era viejo alegaron

Y ni llevar me dejaron

Cosas mías para guardarme

 

Así empezó nueva vida

Para pronto yo enterarme

Que debía y sin quejarme

Principiar por la cocina

  

Junto con mi pareja

Sin la asistencia debida

Hubo de hacerse comida

También desayuno y cena

 

Hay que tener la limpieza

Sin emitir una queja

Y teniendo o no la pena

Hacer relumbrar las piezas

 

Hay que procurarse abastos

Incluyendo la cerveza

Desde casa, con certeza

Para evitar al nefasto

 

Pronto se extraña el salir

Para estar en el trabajo

Y estando ya en ese caso

Se pueda uno divertir

 

Pero eso ya no es posible

Y habremos de consentir

De procurar bien vivir

Viviendo lo ineludible

  

Y si el CoViD nos limita

Hemos hecho lo imposible

Pues creemos que es factible

Disfrutar de nuestra vida

 

Hemos leído entretanto

Las novelas escondidas

Y también unas perdidas

Que esperaban con su encanto

 

De música hay que decir

Que hemos aprendido tanto

Tanto gozo y tanto canto

Que alegran nuestro vivir

 

Por físico bienestar

Al ejercicio hay que ir

Y sin pretexto cumplir

La danza y el caminar

 

Mas más que nada he gozado

Con Sylvia me acompañar

Que jamás podría cambiar

Por mil favores del hado

 

Ahora y aquí yo espero

Del CoViD el resultado

Queriéndolo para este año

Además de pronto, bueno

 

                                                                                                           Addendum

                                                                                          Es de conciencia admitir

Que esta afición de poeta

Me ha llegado por la puerta

Del encierro por CoViD

 

Morelia, 30 de octubre de 2020
Rogelio Macías Sánchez









lunes, 6 de diciembre de 2021

DEL 55 FESTIVAL DE ÓRGANO DE MORELIA

Alfonso Vega Núñez en sus años mozos y en su sitio
preferido, el banco de un buen órgano


Se está dando en Michoacán, México, y en la provincia de Ávila en España, el 55 Festival Internacional de Órgano de Morelia “Alfonso Vega Núñez”, llamado así para honrar a su ilustre fundador y principal ejecutivo durante casi cincuenta años; homenaje sobradamente merecido.



Durante mis cincuenta años de ciudadano de Morelia y por mi afición a la música he asistido a más de cuarenta festivales y disfrutado en ellos el arte de intérpretes máximos del órgano y cientos de obras maestras para el instrumento. Escuché a Alfonso Vega Núñez (1924 - 2015) y algunas de sus obras. El balance de calidad y belleza, al cabo de medio siglo, es positivo casi al cien.

Mitad izquierda del cartel promocional del
55 Festival Internacional de Órgano de Morelia
"Alfonso Vega Núñez"
Muerto el maestro Vega Núñez, la organización de festival está a cargo de una organización presidida por algunos de sus hijos, que se ha encargado de mantener vivo el evento anual. Con una visión moderna, han introducido cambios y ampliaciones dándole al evento una estructura compleja con elementos musicales no sólo organísticos y algunos más allá de lo musical. El festival que ahora mismo se desarrolla es un ejemplo de ello; esto ha sido elogiado por algunos y criticado por muchos. El festival 55 es un evento socio-político-musical, no un festival de órgano. 

Los conciertos de órgano en Michoacán fueron tres, dos en Morelia y uno en Pátzcuaro, pero sólo fueron el marco al evento político y social que es el hermanamiento de ciudades de Michoacán con ciudades de la provincia de Ávila en España; en particular Ávila misma y Madrigal de las Altas Torres. Lo que las acerca es la personalidad de Vasco de Quiroga, que nació en Madrigal de las Altas Torres y dedicó gran parte de su vida, hasta el final de ella, al rescate y desarrollo de la etnia purépecha; es Tata Vasco.

Pero se está usurpando el nombre y el prestigio de un festival musical de alta cultura para un evento mixto, que relega el elemento musical a un segundo plano. Eso no es correcto, deben ser dos entidades diferentes si se quiere respetar y mantener la idea original del maestro Alfonso Vega Núñez.

Órgano monumental de la
Catedral de Morelia

El concierto inaugural se dio en la catedral de Morelia el viernes 26 de noviembre. Anunciado a las ocho de la noche, dio principio hasta las nueve y fue más de media hora de una retahíla de discursos insulsos que se escuchaban mal y que estuvieron a cargo de autoridades, funcionarios y adjuntos de Michoacán y de la provincia de Ávila en España. Vino la parte musical, que la verdad no fue gran cosa. Lo mejor fue la primera obra, la única para órgano solo. Estuvo a cargo del organista visitante Francisco Javier López, organista titular de la catedral de Ávila, que tocó una pieza de autoría propia compuesta especialmente para este evento, se llama Moreliana. Es de corte moderno y en una larga parte final se dan variaciones sobre uno de los temas de Las Mañanitas mexicanas. Tiene mérito musical, pero a mi no me gustó.

El programa continuó y terminó a cargo de la Orquesta Sinfónica de Michoacán (Osidem) bajo la dirección de su titular, el maestro Román Revueltas, con cuatro piezas, todas con acompañamiento secundario de órgano, para lo que se usó el segundo órgano, el que está a un lado del altar mayor. Fue primero una pieza cantada por la soprano española Sara Mantarraz Sanz, después el Adagio de Albinoni de Remo Giazzoto, regresó Sara Mantarraz para cantar el Ave María de Schubert y terminaron con el Aleluya del Oratorio El Mesías de Handel. Para este último se agregaron  el Ensamble coral "Alfonso Vega Núñez", el Octeto Vocal de la Universidad Michoacana, el Coro por la Paz y Francisco Javier López regresó al órgano grande. Pero toda esta parte fue apenas mediana, sin trascendencia y sin calidad verdadera, de una ligereza inconcebible para un concierto que pretendía continuar obra tan severa y profunda como fueron los festivales organizados y presididos por Alfonso Vega Núñez. Lástima.