Acerca de mí
- Rogelio Macías Sánchez
- Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022
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lunes, 20 de mayo de 2024
UNA MÁS DE VINOS, DE HUMOR, TAL CUAL ME LLEGÓ.
lunes, 13 de mayo de 2024
PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS Y EMOCIONES.

Buscando un tema que desarrollar en esta entrada del blog que tratará de Neurología para profanos, se me ocurrió retomar el de las emociones, que son fenómenos vitales complejos que se generan en el sistema nervioso y sobre los cuales ya publiqué aquí una entrega el 28 de febrero del 2022. Entonces dije que:
"Emoción es la manifestación vegetativa, involuntaria y en ocasiones inconsciente, como respuesta a un sentimiento de placer, de dolor o de miedo."
Esa definición, que la mantengo ahora, confiere a la emoción un carácter de eferencia, de respuesta a un estímulo significativo; no es una aferencia, no es sensación, NO es sentimiento; no es sentir.
Metido a escribir esta entrega pasé a buscar definiciones de emociones y no las encontré, pero sí la enumeración de "emociones positivas, negativas y ambiguas". Las primeras son alegría, humor, amor y felicidad; las negativas son miedo, ansiedad, ira, tristeza, rechazo, vergüenza; y las ambiguas son sorpresa, esperanza y compasión. A estas trece las consideran emociones básicas. ¡Bueno!
Si analizamos esta clasificación, rápidamente nos viene a la cabeza que esos fenómenos enumerados se sienten, son sensaciones, son sentimientos, no son emociones. Las emociones son respuestas vegetativas e involuntarias a un sentimiento de placer, de dolor o de miedo."
En mi entrega citada arriba puse como ejemplos la reacción vegetativa de una muchacha joven cuyo enamorado empieza besar y acariciar en zonas erógenas de su cuerpo. El sentimiento es de placer; la emoción consiste, entre otras cosas, en rubor facial, piloerección (carne de gallina), aumento de la frecuencia del corazón y de la respiración, sudoración, ganas de orinar y cosas más.
Hay emociones como respuesta al recuerdo del dolor y el niño, aterrado ante la presencia del pediatra que lo vacunó en la visita anterior, llora, grita, las pupilas le crecen, se orina y puede desmayarse.
Las emociones tienen un mecanismo fisiopatológico perfectamente conocido y explicable en el que intervienen la corteza cerebral en diversas áreas y el hipotálamo con actividad muscular y endócrina resultantes.
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Del pensamiento o los pensamientos, que también son función prima del sistema nervioso, diremos en próxima ocasión.
viernes, 10 de mayo de 2024
lunes, 6 de mayo de 2024
LA NOVENA SINFONÍA DE BEETHOVEN, HENRIETTE SONTAG Y EL HIMNO NACIONAL MEXICANO.
lunes, 29 de abril de 2024
"VERDE QUE TE QUIERO VERDE"

Verde que te quiero verde. * Verde que te quiero verde. * Ya suben los dos compadres * Verde que te quiero verde, * Sobre el rostro del aljibe Romancero gitano, 1928 |
jueves, 25 de abril de 2024
INTERMEZZO 78. CRÓNICA FOTOGRÁFICA Y VEGETAL DE UNA CAMINATA CORTA.
Saliendo de casa,
11:35
Flores, verdes y secos coinciden, como entre los humanos coinciden los buenos, los malos y los feos.
11:36
Aún en la colonia...
11:44
11:58
La bungavilia de cuatro ojos
lunes, 22 de abril de 2024
DE LA OCTAVA SINFONÍA DE MAHLER, LLAMADA "DE LOS MIL"
| Gustav Mahler (1860 - 1911 |
Requiere de una orquesta grande, de más de cien instrumentistas, de un coro más
grande, unos doscientos cincuenta entre adultos y niños cantores, ocho solistas
cantantes y un director. Como se ve, son bastantes menos de mil. La Octava Sinfonía no es la más larga de Mahler, pues
lo son más, y por mucho, la Segunda y la Tercera. Pero es una sinfonía
gigantesca, que representa la mayor expresión del muy particular misticismo
cristiano de su autor.
Mahler fue un católico por convicción, judío converso y estudioso de la teología, que tenía una interpretación muy particular de su religión, un verdadero sincretismo de elementos míticos egipcios, griegos y cristianos, aunados a la convicción de que el pensamiento humano es el centro mismo de cada ser.
Ven,
Espíritu Creador,
visita
las mentes de tus fieles,
llena de
tu celeste gracia
los
pechos que tu has creado
Lleva
luz a los sentidos,
llena de
amor los corazones,
ven,
Espíritu Creador
a quien
Paráclito llamamos,
don del
Altísimo Dios
En la segunda parte, escoge su
propia visión de la condición cristiana, y para ello toma el texto de la escena
final de la segunda parte del Fausto de Goethe, que describe el ascenso del
alma de Fausto al cielo. En ella, el alma pecadora es redimida por el amor y la
intercesión de las mujeres. El amor de una penitente, en otro tiempo llamada
Margarita; el amor de María Egipciaca, la prostituta de Alejandría a la que el
mando divino le prohibió la entrada al templo hasta que ella lo suplicó a la
Virgen María. Después vivió cuarenta años en el desierto haciendo penitencia;
el amor de la mujer samaritana y el amor de María Magdalena, la gran pecadora.
Pero todo porque lo ordena la Gran Consoladora, la Madre Gloriosa, síntesis
goethiana y mahleriana de la Isis de Egipto y la Virgen María, el Eterno
Femenino. Pero al fin y al cabo, el amor generador y creador: Eros.
La Octava de Mahler fue concebida como una sinfonía, pero puede
llamarse oratorio si el público que la escucha en vivo participa de la mística
emoción de la redención humana. La segunda parte está tan próxima a la ópera
como jamás lo estuvo el compositor. Hay personajes, arias, un libreto y coros.
La Octava es la síntesis de la música de Mahler. Proclama su ideal
existencial: la unicidad del arte y de la revelación mística.
La Octava es la única
sinfonía totalmente coral de Mahler. Las voces la impregnan desde el principio
hasta el final. En cierto sentido es una pieza conservadora. Toda ella es
contrapuntística, lo que hace volver los ojos a los viejos oratorios barrocos;
y el contrapunto del primer movimiento combina las melodías de un modo más
tradicional que el "contrapunto disonante" típico de Mahler. Todo él
parece un tributo a los grandes motetes de Bach, una vigorosa celebración del
barroco, como Mahler volvía a imaginarlo en 1906.
El segundo movimiento refleja un
pasado más reciente: se refiere a las óperas de Wagner, pero es completamente
mahleriano, en su estilo como en su estética. La Octava desencadena
torrentes de sonido y es parte del intento estético de Mahler de incorporar su
himno al poder redentor del amor en sonoridades de dimensiones apropiadas.
El estreno de la Octava ocurrió el
12 de septiembre de 1910, en Munich. Asistieron, entre tres mil espectadores,
Arnold Schoenberg, Otto Klemperer, Anton Webern, Sigfried Wagner (hijo de
Richard), Felix Weingartner, Leopold Stokowski, Stefan Zweig, Max Reinhardt,
Thomas Mann, el príncipe de Baviera, el rey de Bélgica y Henry Ford. En sus
memorias sobre su marido, Alma Mahler recordaba esta fecha:
“El último ensayo provocó un
entusiasmo delirante, pero no fue nada con el estreno mismo. Todo el público se
puso de pie tan pronto como Mahler ocupó su lugar ante el atril del director;
el silencio sin aliento que siguió a continuación fue el homenaje más
impresionante que pudo brindarse a un artista... Y luego Mahler, dios o
demonio, convirtió esos tremendos volúmenes de fuentes de luz. La
experiencia fue indescriptible.”
Si Alma Mahler no pudo describir la
música de la Octava Sinfonía, ¿como podría yo intentarlo?
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Ahora bien, a fuer de ser sincero, a mi no me gusta la Octava Sinfonía de Mahler. La siento de “mucho ruido y pocas nueces” y poco original desde el punto de vista musical, que no ideológico.






















