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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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jueves, 23 de mayo de 2024

INTERMEZZO 79. VERDE QUE TE QUIERO VERDE...


                Con la venia, Federico...
                que no es verso, es homenaje al color 
                que distingue a la tierra que escogí para terminar. 
                                   ¡Salud...!

 





















































lunes, 20 de mayo de 2024

UNA MÁS DE VINOS, DE HUMOR, TAL CUAL ME LLEGÓ.




En un almacén de vinos, el catador falleció y el director comenzó a buscar alguien que hiciera el trabajo. Un viejo borracho y sucio se presentó para solicitar la posición. El director se preguntaba cómo podía deshacerse de él. Le dieron una copa de vino para que lo probara; el viejo lo probó y dijo:



-Es un moscatel de tres años, elaborado con uvas cosechadas en la parte norte de la región, madurado en un barril de acero. Es de baja calidad pero aceptable.

Correcto, dijo el jefe. Otra copa por favor.

-Es un Cabernet, de ocho años, cosechado en las montañas al sur de la región, madurado en barril de roble americano a ocho grados de temperatura. Le faltan tres años para que alcance su más alta calidad.

Absolutamente correcto. Una tercera copa.

-Es un champagne elaborado con uvas pinot blanc de alta calidad y exclusivas- dijo calmadamente el borracho.

El director no lo podía creer, le hizo un guiño de ojos a su secretaria para sugerirle algo. Ella salió de la habitación y regresó con una copa de orina. El alcohólico la probó.

-Es una rubia de 26 años de edad, está bien de salud, con tres meses de embarazo; si no me dan el puesto, digo quién es el padre.

¡¡¡Salud...!!!

lunes, 13 de mayo de 2024

PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS Y EMOCIONES.

Cuál es la diferencia entre emoción y sentimiento - ACIR Online


Buscando un tema que desarrollar en esta entrada del blog que tratará de Neurología para profanos, se me ocurrió retomar el de las emociones, que son fenómenos vitales complejos que se generan en el sistema nervioso y sobre los cuales ya publiqué aquí una entrega el 28 de febrero del 2022. Entonces dije que:


"Emoción es la manifestación vegetativa, involuntaria y en ocasiones inconsciente, como respuesta a un sentimiento de placer, de dolor o de miedo."

Esa definición, que la mantengo ahora, confiere a la emoción un carácter de eferencia, de respuesta a un estímulo significativo; no es una aferencia, no es sensación, NO es sentimiento; no es sentir.

Metido a escribir esta entrega pasé a buscar definiciones de emociones y no las encontré, pero sí la enumeración de "emociones positivas, negativas y ambiguas". Las primeras son  alegría, humor, amor y felicidad; las negativas son miedo, ansiedad, ira, tristeza, rechazo, vergüenza; y las ambiguas son sorpresa, esperanza y compasión. A estas trece las consideran emociones básicas.  ¡Bueno!

Si analizamos esta clasificación, rápidamente nos viene a la cabeza que esos fenómenos enumerados se sienten, son sensaciones, son sentimientos, no son emociones. Las emociones son respuestas vegetativas e involuntarias a un sentimiento de placer, de dolor o de miedo."

En mi entrega citada arriba puse como ejemplos la reacción vegetativa de una muchacha joven cuyo enamorado empieza besar y acariciar en zonas erógenas de su cuerpo. El sentimiento es de placer; la emoción consiste, entre otras cosas, en rubor facial, piloerección (carne de gallina), aumento de la frecuencia del corazón y de la respiración, sudoración, ganas de orinar y cosas más.

Hay emociones como respuesta al recuerdo del dolor y el niño, aterrado ante la presencia del pediatra que lo vacunó en la visita anterior, llora, grita, las pupilas le crecen, se orina y puede desmayarse.

Las emociones tienen un mecanismo fisiopatológico perfectamente conocido y explicable en el que intervienen la corteza cerebral en diversas áreas y el hipotálamo con actividad muscular y endócrina resultantes.


                                                  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .


Del pensamiento o los pensamientos, que también son función prima del sistema nervioso, diremos en próxima ocasión.


lunes, 6 de mayo de 2024

LA NOVENA SINFONÍA DE BEETHOVEN, HENRIETTE SONTAG Y EL HIMNO NACIONAL MEXICANO.

Henriette Sontag
(1806 - 1854)

La Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven (1770 - 1827), es una de las mayores cumbres estéticas de todos los géneros y todos los tiempos. No es la última obra de su autor, pero data del periodo final de su vida, cuando era totalmente sordo y toda su obra era producto intelectual, sin referencia alguna, para su composición, a los sonidos físicos. No necesitaba de ellos; los tenía siempre en su cerebro. Así compuso esa maravillosa Sinfonía Coral, que traduce a un lenguaje de los legos sus pensamientos y sentimientos más elevados.



Requiere para su presentación de una orquesta grande, pero normal; un coro estándar, cien voces están sobradas, y cuatro cantantes solistas en las tesituras también estándar: soprano, contralto, tenor y barítono. Mejor será la presentación en cuanto los músicos participantes sean mejores y siempre se buscan los más o hasta donde alcance el presupuesto.

La Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven se estrenó en Viena el 7 de mayo de 1824 (mañana se cumplirán 200 años) con una orquesta mixta, la mayor que se conjuntó en la historia para un concierto dirigido por Beethoven. El autor escogió personalmente a los solistas: la soprano alemana Henriette Sontag, de apenas 18 años; la contralto Caroline Unger, de 20 años; Antonio Hanizing y Joseph Seipelt cantaron las partes de tenor y bajo barítono respectivamente. Aunque la dirección estuvo a cargo  de Ignaz Umlauf, Beethoven compartió el podio, lo que generó más problemas que beneficios, como podremos comentar en otra ocasión. Pero el resultado final fue un triunfo de apoteosis en el Teatro de la Corte de Viena, ante dos mil espectadores congregados.

Henriette Sontag fue una soprano alemana que nació en la ciudad de Coblenza en 1806, que desde muy joven se instaló como la mejor soprano del mundo en su tiempo y por largo tiempo. Sus giras, cantando los roles estelares de las óperas italianas entonces en boga, cubrieron todo el mundo de vocación occidental europeísta. Hacia el Oriente, hasta Rusia; hacia el Occidente, hasta los Estados Unidos de América y México. En los años cuarentas y cincuentas del siglo XIX, en nuestro país residían permanentemente compañías completas de ópera italiana; para los años a los que se refiere esta entrega residía una compañía dirigida por el maestro Giovanni Bottesini.

Los primeros años de la independencia mexicana fueron muy tormentosos y difíciles y fue hasta el año de 1853 cuando se hizo una convocatoria formal para la composición del texto de un himno nacional. La hizo el entonces presidente Antonio López de Santa Anna. El ganador fue un poeta potosino, Francisco González Bocanegra, de entonces sólo 29 años de edad. En febrero de 1854 se aprobó el premio y se le pidió al maestro Giovanni Bottesini que, lo más pronto posible,  hiciera la música. Pronto la completó, pero no era gran cosa.

Ese estreno del Himno Nacional Mexicano se programó para el 17 de mayo de 1854 con el coro y la orquesta de la compañía de opera italiana que era residente en México, el tenor Lorenzo Sarvi y se decidió invitar a "la mejor soprano del mundo: Henriette Sontag" como la solista mujer. Enriqueta Sontag (que así la llamaban en México las fuentes informativas) llegó a México en el mes de abril y participó en el estreno del Himno Nacional Mexicano cuando tenía 48 años de edad.

Después de la apoteótica función de estreno, los festejos para Enriqueta se prolongaron varios días, paseándola por diferentes barrios y suburbios de la ciudad. Durante un paseo por Tlalpan se iniciaron síntomas de cólera; le recomendaron reposo, pero después de seis días de horrible agonía falleció el 18 de junio. Las honras fúnebres se realizaron en la iglesia del convento de San Fernando, en cuyo panteón fue sepultada. Años después sus restos fueron trasladados a Alemania.

Meses después de este estreno, se decidió remplazar la música de Bottessini por la de Jaime Nunó, artista de origen catalán que Santa Anna había conocido en Cuba. Esta nueva versión, a la que se consideró como definitiva, y lo ha sido, se presentó el 15 de septiembre de 1854. La dirección estuvo a cargo del mismo Bottessini, la soprano fue Claudia Florentini y el tenor Lorenzo Sarvi.

Todo un novelón de extranjerismo ¿no?

lunes, 29 de abril de 2024

"VERDE QUE TE QUIERO VERDE"




Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura,
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con los ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

                       *

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
Pero ¿quién vendrá? ¿Y por dónde?…
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
—Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
—Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
—Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
—Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
—Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas;
—¡Dejadme subir! dejadme
hasta las verdes barandas,
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

                          *

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

                           *

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime,
dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

                            *

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña


                                   Romancero gitano, 1928





 


jueves, 25 de abril de 2024

INTERMEZZO 78. CRÓNICA FOTOGRÁFICA Y VEGETAL DE UNA CAMINATA CORTA.





Saliendo de casa, 

11:35 










Flores, verdes y secos coinciden, como entre los humanos coinciden los buenos, los malos  y los feos.

11:36






          Aún en la colonia...

                  11:44













Lindero de la colonia y la selva - bosque.

11:50





















Plenamente en la selva - bosque

                     11:52





























11:55














                             11:56






















         11:58
















                                    
                            11:59
















          12:00








Como dijo aquel norteamericano sorprendido de México:

"Mi no entender"


                                           12:03



   












                12:05










          La bungavilia de cuatro ojos

                           12:07
                 
   








                   12:08















            12:11







               
                  12:14
 
De regreso en la colonia.      12:20