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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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jueves, 1 de abril de 2021

DOMINGO DE RAMOS 2021. PUESTA DE LUNA Y AMANECER.

 
                                           6:03 am
El pasado 28 de marzo fue Domingo de Ramos, que abrió la Semana Santa para el mundo cristiano. Se cumplió la vieja norma: "La Semana Santa de cada año será la primera en que haya plenilunio después del equinoccio de Primavera". Para fines litúrgicos la semana va de domingo a sábado. La Luna llenó el mismo domingo 28 de marzo. La presente entrada es un testimonio del plenilunio en la madrugada de ese día, desde la loma.



                                         6:13 am


















                                        6:16 am





















                                             6:19 am


                                         6:26 am


6:32 am



lunes, 29 de marzo de 2021

DE ATAQUES Y DE EPILEPSIA.

Hipócrates de Cos (460 - 370 a. C)
Primer médico en negar el carácter
divino o sagrado de la epilepsia. 






La epilepsia es una enfermedad fascinante para los estudiosos de la ciencia médica y una calamidad para quienes la padecen y sus allegados. Es deslumbrante para los primeros y tenebrosa para los segundos. Los científicos expertos lucen en cualquier oportunidad y lugar del mundo, en tanto que quienes la sufren prefieren la soledad y el anonimato. Es una enfermedad que pocas veces mata, pero no deja vivir.




Se caracteriza por “ataques” que también se conocen como “convulsiones” y que el Chapulín Colorado popularizó como “chiripiorcas”; los médicos los llamamos “crisis”. Una crisis se define como “un episodio súbito y transitorio de alteración de la función normal del sistema nervioso”. Para que una crisis se considere epiléptica, debe ser provocada por una descarga eléctrica excesiva de una porción excitable del cerebro. No todas las crisis son epilépticas y tiene epilepsia quien tiene crisis epilépticas repetidas, por lo menos dos.

La descarga debe ser eléctrica porque eléctrico y muy complejo es el sistema nervioso en su funcionamiento, que cuando es correcto en magnitud y en calidad, ni cuenta nos damos de él, lo que forma parte de su maravillosa función de RELACIÓN. Hay que recordar que ésta se cumple por señales eléctricas de mayor o menor intensidad (voltaje) y frecuencia, que son moduladas por sustancias químicas llamadas neurotransmisores, que facilitan o inhiben una acción determinada. Resulta entonces que una función, motora o sensitiva NORMAL, depende de la suma, aritmética o algebraica, de esos factores. Esto y algo más están referidos en la entrega del pasado 18 de enero, que recomiendo leer.

EEG NORMAL

Cuando el sistema se descompone, se manifiesta en diferentes formas, dependiendo del sitio o sitios del cerebro que hayan sido afectados y si la falla en el sistema eléctrico fue por defecto o por exceso, si el voltaje se vino abajo o si ocurrió una gran descarga. 




EEG ANORMAL
Muestra el inicio de una descarga epiléptica

Las crisis epilépticas son por exceso y pueden originarse en un sitio claramente identificable del cerebro o de todo él. Esto puede detectarse en un electroencefalograma (EEG), aunque éste sólo puede mostrar lo que ocurre en la corteza, no en la profundidad. Ahora bien, la descarga excesiva puede ocurrir en un área facilitadora o en una inhibitoria de una función dada, pudiendo darse entonces que una descarga excesiva origine un exceso o un déficit de tal función.

Hans Berger (1873 - 1941)
Neurólogo y psiquiatra alemán,
inventor del electroencefalográfo
Así pues, si la descarga inicial que genera una crisis epiléptica ocurre en la totalidad de la corteza cerebral o en estructuras profundas mediadoras de la conciencia, sucederá que el paciente perderá súbitamente la conciencia como fenómeno inicial o único de esa crisis epiléptica. Esto es transitorio y breve, pues una descarga eléctrica epiléptogénica genera también mecanismos químicos que la detienen. Es una CRISIS GENERALIZADA NO CONVULSIVA.


Ahora bien, si la descarga se extiende por toda la corteza cerebral aparecen las convulsiones, tremendas sacudidas de todo el cuerpo (cabeza, tronco y los cuatro miembros) que se repiten hasta sesenta en un minuto, que es el tiempo promedio que dura una CRISIS GENERALIZADA CONVULSIVA.

Si la descarga inicial ocurre en un área limitada de la corteza cerebral, la crisis se caracteriza por alteración de la función que se genera en esa área. Si es la función motora (en el lóbulo frontal), ocurren convulsiones de sólo un lado del cuerpo, el contrario al lado donde está ocurriendo la descarga anormal, y en ocasiones sólo de la cara con el brazo o del miembro inferior. Es una CRISIS PARCIAL CONVULSIVA. No hay inconsciencia, pero si la descarga se generaliza, la hay y la crisis será entonces SECUNDARIAMENTE GENERALIZADA. 

John Hughlings Jackson (1835 - 1911)
Neurólogo inglés que describió y
y explicó las crisis parciales


Si la descarga inicial ocurre en un área limitada de la corteza cerebral de función sensitiva, de cualquier variedad (tacto, visión, audición, olfato) la crisis será un exceso de esa función, es decir, alucinaciones táctiles, visuales, auditivas, olfatorias (sentir, ver, oír u oler lo que no existe); tampoco habrá inconciencia y será una CRISIS PARCIAL SENSITIVA.

Ahora bien, la descarga focal en un área de la corteza cerebral que produce una crisis parcial puede extenderse a áreas vecinas y hacer compleja la crisis. Si era motora se agregan uno o varios elementos sensitivos o al revés y si se generaliza o extiende a estructuras profundas de las que depende la conciencia, se pierde esta. La crisis habrá sido una CRISIS PARCIAL SECUNDARIAMENTE GENERALIZADA.



Las crisis epilépticas no suelen durar mucho tiempo, sólo pocos minutos, y pueden repetir pronto o a largo plazo, a veces muy largo. Repito que una sola crisis no es epilepsia; si repiten, estaremos en presencia de la entidad clínica de EPILEPSIA.

Wilder Penfield (1891 - 1976)
Neurólogo y neurocirujano estadounidense
con notables aportaciones en la fisiopatología y
tratamiento de la epilepsia

Ahora bien, la EPILEPSIA puede ser producida por muchas, muchas causas. Puede ser herencia de una condición funcional anormal del cerebro, pero también por causas generales, como hipoglicemias (baja en los niveles normales de azúcar en la sangre) o intoxicaciones, tumores o infecciones del cerebro, parasitosis en el encéfalo, secuelas de traumatismos en el cráneo, etcétera, etcétera. Por ello, en presencia de un enfermo con EPILEPSIA, no podemos recetar, sin más, medicina contra los ataques; debe hacerse un estudio exhaustivo del paciente, clínico, de laboratorio y gabinete, para encontrar las causas y obrar en consecuencia; de lo contrario, el resultado de nuestro manejo será un fracaso con el riesgo del deterioro funcional del paciente e incluso la muerte, de lo que seremos responsables.



jueves, 25 de marzo de 2021

INTERMEZZO 14. LAS CAMELINAS DE MI COLONIA






La CAMELINA es un arbusto florido abundante en  mi ciudad de adopción. Es del género Bougainvillea, nativo de Sudamérica y ampliamente cultivado en regiones tropicales y subtropicales. En casi todo México, se conoce como buganvilia y en España como buganvilla, pero en Michoacán es nuestra amada CAMELINA; sólo así la llamaremos y creo que no diré nada más en esta entrega.










































Es todo un árbol, no en mi colonia, en el centro de la ciudad.




















También luce cuando seca la flor.





















































Adoptan vecinitas







































 

Camelinas de Morelia,
reinas en muchos hogares.



lunes, 22 de marzo de 2021

ESPECIAL 2. REFLEXIONES A UN AÑO DE CONFINAMIENTO POR EL CoViD-19.


Atardecer de fuego en Morelia



Prolegómeno:

Este espacio de comunicación abierta a través de la Web, mi blog, se abrió el 21 de junio del año pasado, cuando yo cumplí 83 años, se me cumplían tres meses de confinamiento muy estricto por el CoViD-19, que tenía ya seis meses en el mundo, algo menos en México, y se mostraba muy peligroso por su tasa alta de mortalidad en mi ciudad. Yo, además de estar bastante avanzado en la tercera y última edad, soy médico en activo con mi centro de trabajo en un hospital que optó por convertirse en un hospital CoViD, lo que aumentó notablemente mi riesgo, el de mi esposa y el de mis pacientes. Todo esto nos determinó, sin mucha más reflexión, a confinarnos, bajo el principio de que “es mejor estar confinado que finado”. Ahora, el 20 de marzo, se ha cumplido un año de nuestro encierro y eso merece reflexiones que comparto, aunque se salgan de los temas insignias del blog: “Vinos, Música y Neurología para profanos”.

Reflexión primera:

No queríamos enfermar y menos morir por CoViD-19 y tampoco participar en la difusión de la enfermedad; lo hemos logrado hasta ahora, tranquilamente.

Reflexión segunda:

No hemos tenido apuros económicos en este ejercicio de supervivencia, pero tampoco estamos sobrados. Podemos seguir sin apuros.

Reflexión tercera:

El trabajo médico no abunda, pero no está en ceros; hay consultas por teléfono o vídeo llamadas, de primera vez y subsecuentes. Si se requieren estudios paraclínicos se solicitan vía Internet y se reciben los estudios completos, no sólo las interpretaciones, por la misma vía. No hemos tenido inconformidades y los honorarios profesionales se cubren por transferencia bancaria electrónica, la que puede hacerse desde cualquier tiendita OXXO.

Reflexión cuarta:

Mantener la condición física, actividad no sólo conveniente sino obligada a nuestra edad. Lo hacemos con gusto y beneficio; todas las mañanas hay ejercicio en pareja y a diario salgo a caminar hasta cuatro kilómetros al redor de la casa, con bajadas y subidas severas; casi una hora. Me siento bien y no me han fallado la condición osteoarticular, muscular, cardíaca o respiratoria.


Atardecer con luna en creciente en Morelia

Reflexión quinta:

Yo no estoy bien sin actividad académica y he seguido con ella, mi cátedra de neurología en la Facultad de Medicina de mi universidad, en línea a través de los portales de teleconferencia, con más entusiasmo, por la novedad, que las presenciales; los resultados de aprovechamiento también han sido satisfactorios y quizá mejores que en el aula. Se ha completado con conferencias mensuales, también en línea, de temas médicos pero dirigidas a todo público, que han sido exitosas y muy satisfactorias para mí.

Esto ha sido una hermosa novedad en mi vida que no pienso dejar, aunque se acabe la reclusión por CoViD-19.

Reflexión sexta:

Uno de los problemas mayores del confinamiento como el que ahora llevamos es la limitación para compartir ideas y opiniones con alguien más de quien nos acompaña en el encierro. Esto, emocionalmente me perjudicaba, mentalmente enclaustrado me sentía, revolviéndose en mi cabeza recuerdos u opiniones. Por consejo de mis hijos a distancia y de mi esposa en presencia, retomé la vieja idea nunca desarrollada de una página web, ahora llamada blog.

Es un espacio abierto, no comercial, de comunicación que puede ser amplia y trascendente. En él se puede tratar de todo, pero se recomienda que sea temático; también que sea regular. Así surgió este blog, que en el nombre lleva los temas preferentes: Vinos, música y neurología para profanos, y escogí que las entradas fueran semanales. Lo he cumplido y se ha estabilizado, en buena parte, mi emotividad. Cuando salgamos del encierro, la página continuará. Gracias blog y gracias a quienes me indujeron a retomarlo.

Reflexión última:

Me cuesta trabajo expresarla, pues puede ser tan breve como tres palabras o tan larga como tres páginas y siento que mi magín, en ninguno de los dos casos, es suficiente para expresar la extensión y profundidad del sentimiento activo que este obligado encierro ha generado.

Participando activamente mi esposa y yo, hemos agregado elementos a nuestra relación humana: intelectuales, emotivos y generosos, que nos estimulan en la cognición y el cariño. Hay juegos de mesa, desde el solitario hasta el ajedrez, escuchar música clásica grabada en sesiones organizadas de ciclos temáticos, inolvidables ciclos de ópera, lectura en voz alta de clásicos desconocidos hasta ahora, hablar entre nosotros de lo nuestro y cosas más, como contemplar juntos la hermosa floralia que rodea nuestra casa, bellos atardeceres desde el balcón alto o la estrella de Belén en diciembre del año pasado.

Si sólo a esto hubiese contribuido el obligado encierro por CoViD-19, gracias encierro; por ahora seguimos en ti.

Estrella de Belén en diciembre de 2020

Postludio:

Anteayer, 20 de marzo de 2021, me tocó asistir desde mi casa y por el encierro, al quinto cambio de estación consecutivo. Han sido:

1.  20 de marzo de 2020: Inicio de la Primavera.

2.  20 de junio de 2020; Inicio del Verano.

3.  22 de septiembre de 2020: Inicio del Otoño.

4.  21 de diciembre de 2020: Inicio del Invierno.

5.  20 de marzo de 2021: Inicio de la Primavera.






lunes, 15 de marzo de 2021

LA MITOLOGÍA DE LA MÚSICA 2. DE LA TRANSITORIEDAD DE LA MÚSICA.


Mnemosina por
Gabriel Dante Rosetti



Terminaré el tema que inicié la semana pasada: La mitología de la música. Esta es su segunda parte y no habrá más.


 

La paradoja más impresionante en el mito de la música es que su fuerza, de tan increíble poder, es a la vez infinitamente perecedera, intangible y está en permanente peligro de perderse. Ya que no se la puede tocar ni se la puede ver, la existencia real de la música yace en la memoria. Se puede remontar el significado mítico de la memoria al papel de Mnemosina, diosa de la memoria y madre de las Musas.









Percival Bisshe Shelley afirma que:

          "la música, cuando mueren las suaves voces,
           vibra en la memoria.
           Los aromas, cuando enferman las dulces violetas,
          Viven en el sentido que ellas animan"


Y John Keats, en su Oda sobre una urna griega dice:

          "A veces la música imaginada es superior a la real:
            Las melodías oídas son dulces, pero las no oídas
            Lo son más. Por eso, dulces flautas, tocad;
            No para el oído sensible sino, más caro,
            Tocad para los espíritus, sonsonetes sin tonos."


 "¿Dónde está la música?" es el estribillo lamentoso de los estudiosos de la estética. 
El organista Abt Vogler, en uno de sus monólogos, se confiesa con tristeza:

 Y bien, se ha ido, por fin, el palacio de la música que edifiqué;
 ¡Ido! Y las lágrimas que nacen, las alabanzas que llegan con excesiva lentitud;
 Pues se asegura que al principio apenas se puede decir que él tenía,
 que hasta pensó en ello, lo que se ha ido debía irse.
 ¡Jamás volverá a ser!”



La notación musical juega un papel importante como una de las soluciones prácticas al problema de la transitoriedad. John Updike en su cuento La escuela de música describe su pavor hacia la notación musical:


“Ese lenguaje único que carga cada nota con un sentido doble de posición y duración, un lenguaje tan remilgado como el latín, tan lacónico como el hebreo, tan sorprendente a la vista como el persa o el chino. ¡Qué misteriosa parece esa caligrafía de espacios paralelos, claves turbulentas, ligaduras sobrescritas, decrescendos suscritos, puntillos, sostenidos y bemoles!”


William Shakespeare
(1564 - 1616)


El tiempo no es sólo el medio neutral para el desenvolvimiento de la música; la música superpone su propio tiempo al tiempo horario. Y el tiempo musical con sus ritmos métricos regulares es una metáfora frecuente para la vida misma; mantener el tiempo musical es llevar una vida ordenada, en armonía con lo que es apropiado. Cuando los tiempos están dislocados, la vida va mal. Como dice el Ricardo II de Shakespeare:




           "¡Música escucho?
            ¡Ja, ja! Mantened el ritmo. ¡Qué ácida es la dulce música
            Cuando el tiempo está quebrado y no hay proporciones!
            Así es en la música de las vidas humanas,
            Y aquí tengo yo la delicadeza del oído
            Para controlar el tiempo quebrado en una cuerda desordenada.
            De no haber sido por la concordia de mi estado y tiempo
             No habría tenido oído para escuchar la fractura de mi verdadero tiempo."

lunes, 8 de marzo de 2021

LA MITOLOGÍA DE LA MÚSICA 1. DEL PODER DE LA MÚSICA.

Jubal, nieto de Caín,
fundador de la música según Moisés.

 


Dijo Moisés que el inventor de la música había sido Jubal, nieto de Caín y por lo tanto bisnieto de Adán. Es considerado el padre de la música y las canciones de la lengua, haciendo uso del arpa y la flauta.

Esto es mitológico.







Los griegos dicen que Pitágoras fundó sus orígenes en el sonido de los martillos, el tañido de cuerdas extendidas y de campanas. 







Orfeo no sólo dominaba a las bestias salvajes con su arte, sino que también conmovía a las piedras y a los bosques con la modulación de su canto.

          



Las hazañas sobrehumanas de dioses, demonios y héroes llenan la mayor parte de las mitologías del mundo. El denominador común parece ser nuestra necesidad de explicar lo que no se puede entender de inmediato sobre la base de la experiencia diaria.

La música, como mito, ofrece algunas características únicas. Los elementos míticos ligan a la persona del músico y su arte en lo abstracto, a diferencia de otros papeles míticos tradicionales, como el del médico o el sacerdote, donde el centro está en la mística y el carisma personal.

 El mito de la música se construye alrededor de una curiosa dicotomía antitética: poder y transitoriedad. La música tiene el poder de crear el universo, curar a los enfermos y resucitar a los muertos; pero es tan frágil y perecedera que se está en peligro de perderla y sólo poderla conservar en la memoria.

Josué destruye los muros de Jericó con soplidos de sus trompetas

Las leyendas acerca del poder mágico de la música son tan viejas como la literatura; Orfeo es capaz de domesticar a las fieras salvajes y desenraizar a los árboles con su lira; Josué destruye los muros de Jericó con soplidos de sus trompetas. 

Anfión, de la mitología griega más antigua





Anfión construye las paredes de piedra de Tebas con su canto. Acompañado de su lira, cantando llamaba a las piedras. Estas se levantaban, trepaban solas y se colocaban en donde les correspondía en la pared en construcción.


David cura con su arpa la enfermedad mental de Saúl. 

       

La antigua tradición médica sostenía que la salud era el resultado de la combinación adecuada de los cuatro humores (sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla). Cuando estos fluidos corporales estaban desequilibrados, el resultado era la enfermedad. Así como los preparados farmacéuticos podían ayudar a recuperar el equilibrio corporal, la música podía influir sobre la proporción de los humores para recobrar el estado deseado de la mente y el cuerpo.





David cura a Saúl con el arte de su lira.


Un tema intrigante aparece en toda la literatura: la música puede penetrar en el cuerpo. El filósofo italiano del siglo XV, Marcilio Ficino, nos dejó dicho:

 “El sonido musical transporta, como si estuviera animado, las emociones y los pensamientos del alma del cantante o el intérprete, a las almas de los oyentes.”




El apareamiento de la música y la muerte es consecuencia natural de lo antes dicho. La muerte por la música no es trágica ni penosa, sino que es un estado de rapto simbolizado por la antigua fábula de la canción del cisne:

 “El cisne de plata, que vivo no tenía notas,
cuando la muerte se acercó a su silente garganta,
reclinó su pecho sobre los juncos de la orilla
y así cantó por primera y última vez y ya no cantó más;
Adiós, alegrías todas; oh, muerte, ven a cerrar mis ojos,
más gansos que cisnes viven ahora, más tontos que sabios.”

Y en la brillante conclusión de su oda a Santa Cecilia, compuesta en 1687, John Dryden pide la disolución final del universo en respuesta al llamado de la trompeta:

“Como si fuera desde el poder de los estratos sagrados
Las esferas comenzaron a moverse
Y cantaron las alabanzas del gran Creador
A toda la Buenaventura de los cielos;
Y cuando la última y terrible hora
Devore a este ruinoso decorado
Se oirá la trompeta en lo alto,
Los muertos vivirán, los vivos morirán
y la Música desordenará a los cielos.”