Acerca de mí

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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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lunes, 19 de junio de 2023

ANECDOTARIO DEL VINO 2




Esta entrada quizá sea más grande en su justificación que en su contenido temático, pero así lo creo necesario y quizá resulte más divertida. Primero, para recordar a quienes ya lo leyeron o darlo a conocer a quienes no, que esta plataforma, que se llama blog, la inicié para no morir del aburrimiento y la inactividad a que nos tenía confinados el aislamiento obligado por la pandemia del Covid 19. Mi encierro empezó en marzo del 2020 y para principios de junio empezaba yo a enloquecer. Lo evité con la entrada primera del 22 de ese mes que trató de vinos y el encierro; desde entonces no han fallado los lunes.


El vino me gusta y lo disfruto con prudencia. Para nada soy profesional de actividad alguna relacionada con él, pero yo ya sabía mucho del vino, pues desde hacía más de cincuenta años había cultivado su conocimiento con instrucción personal; entonces ya había libros.

Cuando hube de seguir con entradas que trataran del vino, llegó el momento de buscar ayuda en la Internet y así lo he seguido haciendo, conformándolas con mis experiencias y conocimientos previos y las novedades sacadas de esa inmensa nube informática de la que ahora todos disponemos. Y, ¡oh sorpresa!, no pocas de las páginas encontradas aparecieron más o menos cuando la mía y por el mismo motivo: el aislamiento obligado por la pandemia. De mucho nos ha servido a no pocos.

Ahora es el caso y comentaré algo sobre el amado vino...



Compañero fiel


Desde el fondo de los tiempos
Perdura tu noble estirpe
Si un alma sola se sirve
Una copa de buen vino.

Savia nueva que en racimos
Rezuma y despierta calmas
Desde la noche hasta el alba
Aleja penas y olvidos.

Buen amigo, consejero
Fiel sembrador de esperanzas
Sangre que se hace palabra
Vocablo que se hace rima
Pentagrama que domina
El ritmo que dan las ansias
Y que acorta las distancias
Al saborear tu armonía.

Inspiración, musa alada
De poetas y bohemios
Acunando viejos sueños
Que revives con tu aroma
Multicolor policroma,
Tonos verdes y rojizos
Brindemos hoy que tu hechizo
Su canto ancestral entona.


Claudio Anibal Tachino Revello
Uruguay










Perdón..., es que rebuscando un anecdotario del vino que había yo encontrado, me topé con este hermoso poema contemporáneo. Preferí traerlo a ustedes el día de hoy.


lunes, 12 de junio de 2023

DE LA MÚSICA VIVA Y LOS PRODIGIOS DE LA INFORMÁTICA








La música es un arte sonoro y, por lo tanto, tiene que crearse cada vez. Una escultura o una pintura, productos de un arte visual, son hechas una vez por su creador y ahí estarán, estáticas siempre. Pueden inducir emociones y transmitir mensajes, pero no están vivas, pues en ellas no hay movimiento. Nacen de un glorioso parto del genio y el ingenio humanos, pero nunca cambian y nunca morirán. Pueden desaparecer por contingencias destructivas, que no es lo mismo.






La música es un arte que engendra creaturas vivas que nacen, no crecen pero cambian y pueden morir, pero no pueden ser destruidas. Se mueven y en ello llevan su vida y también su temporalidad. Son fugaces y muchas veces volver a ellas sólo es posible a través del recuerdo. Una obra de arte musical nunca es la misma; cada vez tiene que recrearse por un intermediario siguiendo las indicaciones primeras de su creador, pero cada vez es un nuevo nacimiento que se completa en la mente de los oyentes. En ellos se da por escuchar el instante sonoro del momento y armarlo con el recuerdo de los momentos que recién se dieron y se han ido y con la expectación de lo que viene, conocido o no. Esta renovada creación de la música es la música viva, que implica estar presente y participativo en esos mágicos momentos de la creación musical.



La música viva no se da en las grabaciones magnetofónicas, por perfectas que sean, pues falta el mensajero sagrado que es el intérprete. Puede darse algo cercano al éxtasis estético, pero es como la emoción que puede darnos el hablar con la fotografía de un ser querido, no es viva.


Claro que es maravilloso que existan las grabaciones magnetofónicas. Permiten la evocación de hermosos momentos musicales, aunque en ocasiones destruyen la belleza del recuerdo. El mérito mayor de ellas es que nos han dado a conocer una cantidad inmensa de música, antigua y contemporánea, inimaginable para nuestros antepasados. Es tanta que a veces pienso que se está en riesgo de saturar nuestra capacidad de asombro ante lo novedoso. Esta facilidad de conocer tanta música, sobre todo de generaciones anteriores, ha sido responsable, en parte, del abandono de los foros vivos de música contemporánea, aunque hay quienes opinan lo contrario: que alguna música de este siglo abandonó su comunicación con el público y éste se refugió en las grabaciones.


Pero lo que me tiene pasmado de asombro son algunas grabaciones magnetofónicas de los últimos años, en las que los ingenieros de sonido han echado mano de procedimientos informáticos que les han permitido recrear los sonidos de intérpretes legendarios, reales o virtuales, de los cuales sólo teníamos información de palabra o por grabaciones tan malas como irreales. 


Tal es el caso de los castrados, cantantes de ópera que tuvieron auge en algunos países de Europa entre los siglos XVI y XVIII. Siendo púberes, y si se habían distinguido por una bella voz en los coros infantiles de los orfanatorios de Nápoles o España, se les castraba para que no les cambiara la voz. Mantenían una voz aguda, pero no de niño ni de soprano, sino de castrado, con un gran volumen, el que le permitía su caja torácica bien desarrollada en la edad adulta. Eran cantantes muy buscados para la música religiosa y para la ópera de entonces y muchos de ellos ocuparon posiciones económicas y sociales altas. Cientos de autores escribieron música para ellos, entre otros, Haendel, Vivaldi y Mozart. Cuando se abandonó esa práctica, tan bárbara como incomprensible, las obras se siguieron poniendo, con tenores, contratenores, sopranos o mezzosopranos, principalmente estas, pero nunca han podido recrear la música viva como fue concebida, pues ninguna voz de las normales tiene el timbre ni el rango de la de los castrados, que siempre nos dijeron que era increíblemente bella.



Farinelli, Carlo Broschi
(1705 - 1782)












En 1993 Gérard Corbiau hizo una película que se llamó Farinelli, el castrado, que se refiere a la vida de ese famoso cantante italiano cuyo verdadero nombre era Carlo Broschi, que vivió en la primera mitad del siglo XVIII y que trabajó la mayor parte de su vida en España. 






Pues bien, para la película se “reinventó” una voz de castrado por métodos informáticos. Lo hizo el Instituto de Investigaciones y Coordinación Acústica Musical en París. Como nadie en la actualidad tiene un rango vocal de tres y media octavas, como lo tenían los castrados, decidieron llamar a un contratenor y a una soprano, asumiendo que el primero cantaría los pasajes más bajos y la segunda, los más altos. Durante la edición, las voces de los dos cantantes se alternaron desde las notas más bajas a las más altas de modo de cubrir toda la tessitura y mostrar el virtuosismo del castrado. La cinta resultante requirió casi tres mil puntos de edición y fue necesario “homogeneizar” los timbres de los dos cantantes de modo de darle a Farinelli su propia voz, nueva, pero al mismo tiempo respetuosa de las voces originales. Esta fusión de timbres, por medio de un tratamiento digital del sonido, creó una voz totalmente nueva que rebasa las posibilidades de las voces humanas normales de ahora, evitando la trampa de la voz hecha con sintetizador. Claro que queda la duda de si así sonaba la voz de los castrados. Nadie lo sabe, pero el ensayo está muy bien hecho y el resultado es bellísimo. Formalmente les recomiendo el disco, se llama Farinelli, aunque no sé que tan fácilmente se consiga ahora.

lunes, 5 de junio de 2023

ENVEJECIMIENTO: ¿ES EL SISTEMA NERVIOSO VERDUGO O VÍCTIMA?




Envejecimiento 
y  muerte


El envejecimiento es una característica de todos los seres vivos y quizá seamos los humanos los únicos que lo apreciamos; parece ser que el envejecimiento se inicia al momento de nacer y es en nosotros mismos donde mejor nos damos cuenta de ello. La piel adelgaza, el pelo blanquea y se vuelve ralo, nuestras extremidades enflacan por pérdida de masa muscular y en consecuencia, nuestros movimientos van siendo débiles. Se olvidan hechos recientes y nuestro pensamiento se lentifica. Se trastornan los ritmos digestivos y la sexualidad se abate; hay nicturia (orinar mucho por la noche) con orina muy clara y asoma la depresión. Como consuelo, cabe recordar que "queda más al rico cuando empobrece que al pobre cuando enriquece". Hay que tomar medidas tempranas para que nos toque ser de los primeros.

El cuerpo humano envejece como efecto secundario o colateral de estar vivo, es decir de tener un metabolismo que nos mantenga vivos. Esto está determinado genéticamente y hay estructuras, funciones y sustancias químicas destinadas a ello y un programa de acción. 

Las estructuras, funciones y sustancias químicas que proceden a envejecer a los seres vivos también se afectan por el proceso, también envejecen y finalmente mueren o desaparecen; son verdugos y víctimas de su función.

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte.

El hipotálamo, un pequeño núcleo del
cerebro, del tamaño de una uva mediana,
cumple con la homeostasis, el control
del equilibrio químico de nuestro medio
interno, a través de las glándulas 
de secreción interna.


Las funciones efectoras del genoma para el envejecimiento y la muerte son la relación y la homeostasis, generadas las dos en el sistema nervioso. La relación en la totalidad del sistema nervioso y se manifiesta a través de los músculos y las glándulas, exócrinas y endócrinas. La homeostasis se genera en el hipotálamo, que es un conjunto nuclear muy pequeño en el sistema nervioso y cuyas eferencias son las glándulas endócrinas.

El hipotálamo es el computador central de todo el sistema endócrino.




Ahora bien,  ¿cuál es el mecanismo por el que los sistemas nervioso y endócrino generan simultáneamente acciones tróficas y distróficas que llevan al desarrollo positivo y al envejecimiento y muerte de los animales? Lo ignoro.

Finalmente, el Santo Patrono del envejecimiento y la muerte es el Sistema Nervioso, lo que lo convierte en verdugo y víctima.



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jueves, 1 de junio de 2023

INTERMEZZO 57. SIN EDAD NI LUGAR 2. SÓLO POR EL GUSTO...


          

      





Hay verdes hermosos por todo el mundo, todo es cuestión de buscarlos. 
















                                                                                                                                                 




















                    





















































                       Es un bello escarabajo.



 La vieja pirámide cholulteca, ocultada por sus constructores
para no ser profanada por los invasores españoles.
La nueva burguesía española le montó una bella iglesia en su cumbre.





 Hongos silvestres  y su abstracción en negro





Calabacitas para el 2 de Noviembre




















lunes, 29 de mayo de 2023

FRASES AFORTUNADAS SOBRE EL VINO.






 
        
Frases afortunadas 
sobre el vino.


               
Eurípides (480 - 406 AC)
"Donde no hay vino, no hay amor"

De los clásicos

"Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo"  Pitágoras de Samos


"El vino es una cosa maravillosamente apropiada  para el hombre si, tanto en la salud como en la enfermedad, se ministra con tino y justa medida" Hipócrates


"Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos" Marco Tulio Cicerón



Filósofos


"Ten cuidado de confiar en alguien a quien no le guste el vino" Karl Marx


"Aquel al que no le guste el vino ni el canto ni la mujer, será un necio toda su vida" Martín Lutero          

                                                               

                                                                                                

Napoleón Bonaparte (1769-1821)
"¡Champagne! En la victoria te la mereces,
en la derrota, la necesitas!"
Políticos


"Tomo consejo en el vino, pero decido después con agua" Benjamín Franklin



"Recuerden caballeros, no es por Francia por lo que luchamos, es por el Champagne"  Winston Churchill


Virginia Wolff (1882 - 1941)
"El lenguaje es vino en los labios"

Literatos


"Dios no hizo más que el agua, pero el hombre hizo el vino" Víctor Hugo


"El vino es la cosa más civilizada del mundo" Ernest Hemingway


"Quemad viejos leños, bebed viejos vinos, leed libros viejos, tened viejos amigos" Alfonso X, el Sabio


"Se templado en el beber, considerando que el vino demasiado no guarda secreto ni cumple palabra" Cervantes



Músicos


"Un vaso de vino en el momento oportuno vale más que todas las riquezas de la tierra"      Gustav Mahler


"Un vals y una copa de vino invitan a repetir" Johann Strauss, el joven


     

Coco Chanel (1883 - 1971)
"Sólo bebo Champagne en dos ocasiones:
Cuando estoy enamorada y cuando no lo estoy"
                           Varios






"El descubrimiento de un buen vino es cada vez mejor para la humanidad que el descubrimiento de una nueva estrella" Leonardo da Vinci



            




 "El vino todo lo hace posible" 

                                                              George R. R. Martin




lunes, 22 de mayo de 2023

MOZART, EL MENSAJERO DE DIOS.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756 - 1791)

 










Hoy se me antoja fantasear sobre los méritos “humanos” de Mozart, ya que de los musicales hay muy poco que hablar, pues salvo la respetable opinión de Glenn Gould, todos sentimos que estamos en presencia de aquel que, en el arte, recibió el toque divino.



Toque divino que lo hace nuestro héroe. Nadie más escribió música como él. Y si alguien la hizo distinta o mejor fue porque Mozart había existido. Ese es el tono de los perfectos. Porque Mozart fue perfecto en la música, pero en nada fuera de ella. Surge entonces la pregunta de si ¿acaso hay dos Mozart, el divino y el humano, el genio y el ciudadano común de la Viena josefina?

Cuando por su arte, ciencia o destreza hacemos de un hombre un ídolo, creemos que todo en él es ideal. Pero eso nunca ha ocurrido, y quizá en nadie está tan distante la imagen del artista y la “otra”, como en Mozart. Fue un genio, pero el nunca lo supo, y quizá ello lo descalifique como tal. Y si tratamos de encontrar los códigos éticos que conscientemente regían su conducta, probablemente nos quedemos con las manos y las mentes vacías. Mozart no fue amoral, pero desconocemos los fundamentos de su ética, pues nunca los expresó. Y la ligereza de su conducta nos hace pensar que probablemente el tampoco estuvo consciente de ellos. Nunca se comprometió, ni con su genio, el que, como ya dijimos, desconocía.

Su relación con la madre fue superficial y con el padre fue obligada. De su hermana pronto se despreocupó; y si hacemos caso de la historia del romance y de las cartas con su esposa Constanza, entendemos que poco más le interesó esta que varias de sus alumnas, aunque en la intimidad se llevó muy bien con ella, como probablemente también con las pupilas. Varios de sus hijos murieron chicos, y a los que sobrevivieron, Karl Thomas y Franz Xaver Wolfgang, poco o nada los trató. Nunca tuvo amigos fieles ni pudo servir a un patrón. Sus compañías en el último año de vida rayaban en la delincuencia.

Siempre se declaró buen católico, pero parece ser que sus convicciones no iban más allá de sus palabras. A pesar de que escribió una ópera (Las bodas de Fígaro) que denuncia hechos que solo tres años después de su estreno desencadenarían la Revolución Francesa, Mozart nunca se manifestó por una ideología política o social. En una carta a su padre le dijo que sabía de la muerte, que la esperaba y que era su amiga. De nadie más dijo nunca algo igual. Los masones reclaman su compromiso con ellos, pero fuera de la música que escribió para las celebraciones de la logia, que por otra parte es bellísima, no hay otra evidencia de su interés por la fraternidad. Y hubo quien acusó a los hermanos masones de abandonarlo a la hora de su muerte.

Nadie ha escrito música con tanta facilidad como Mozart. Ello, y el hecho de que era capaz de componer bajo pedido cualquier clase de música, independientemente de su estado de ánimo, hace pensar que tampoco tenía compromiso con su arte. Pero cuando se escuchan los movimientos lentos de casi todos sus conciertos y de algunas sonatas y cuartetos, uno sabe que está frente al mensaje divino. Ahí, y solamente ahí, se encuentran volcados su pensar y su sentir más íntimos. Pero los no iniciados no los entendemos, porque queremos traducirlos a palabras, sin darnos cuenta que son sólo música; de aquella que está más allá de la razón y de la fe.