Acerca de mí

Mi foto
Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

Seguidores

Archivo del Blog

jueves, 19 de enero de 2023

INTERMEZZO 48. FOTOGRAFÍAS CONSENTIDAS A TRAVÉS DEL TIEMPO Y LOS LUGARES, 2.














Las palomas siempre han sido un símbolo de bienestar en nuestra familia.





                                        



                

Va este incendio del cielo,
de ya muchos años.














Mi primera fotografía en mi pueblo de ahora.




































































Lujuria vegetal.






























































Las muchachas por acá...
Los muchachos por allá...


Esta imagen data del 26 de Diciembre en mi pueblo;
la Natividad ya había ocurrido.
Están presentes todos los personajes del Nacimiento,
excepto el principal, el Niño Dios.
Es que hacía tanto frío que lo sacaron a
dormir bajo techo, no se fuera a resfriar.
¡Con eso de que sólo le ponen un pañalito...!


Una terraza florida, un hermoso atardecer de Primavera 
y una linda mujer que lo disfruta.







             
             El misterio de la noche.



















??????????

Si la giran 180 grados, es horrible


Incomparable vocación floral de Coatepec

















Perdón...
Se me olvidaba.
Es antigua, pero ya de la época de las fotografías con teléfono celular.











lunes, 16 de enero de 2023

BELLEZA EN LA DIDÁCTICA DEL SISTEMA NERVIOSO, 2.

Esta entrada continúa, sin que hubiera sido intención hacerlo, la del 25 de Julio del año pasado, la que tuvo el mismo título que ésta, aunque sin número alguno que avisara de un seguimiento. En ella se dijo de la evolución de la didáctica y la artística de las ilustraciones de los textos de anatomía, particularmente los del sistema nervioso. Para quienes no la han leído o no la recuerden, recomiendo ir a tal entrada y luego regresar a esta.

A la izquierda de la imagen que sigue se muestra la portada del magnífico libro que fue la estrella de la entrada de hace cinco meses y a la derecha, una bella ilustración del mismo que tiene correspondencia con algunas de las que hoy presentaré.


Pasan los tiempos, la investigación en los terrenos de la ciencia no se detiene, se acelera, y sumando esfuerzos y conocimientos se multiplican los logros hasta grados que hace no mucho eran inconcebibles.

Esto ha sucedido en forma muy acelerada en el sistema nervioso, del que ahora se obtienen imágenes superlativas en calidad, capacidad informativa y belleza; y se obtienen en vivo, sin molestias ni riesgos para los humanos de las que se toman y en tiempos increíblemente cortos; la informática ha sido la gestora de todo esto. En esas estamos en este primer cuarto del siglo XXI.

Van las fotografías más recientes, sin propósito educativo alguno, sólo para gustar de su belleza.






Esta es una vista transversal de la circulación venosa de la médula espinal a nivel torácico.





Ésta es increíble. Es también una vista transversal de la médula espinal que muestra las entradas de las fibras sensitivas a las astas posteriores de la médula, sus sinapsis para formar los haces ascendentes, las neuronas motoras de las astas anteriores y su salida por las raíces anteriores.










¡Guauuu!
Las vías sensitivas ascendentes por la médula espinal, en azul, alcanzan la corteza parietal y aparecen otras vías de asociación en el encéfalo con distintos colores según sus orígenes, destinos y funciones.









Ya metidos en esto, esta imagen es una composición mixta que muestra vías aferentes y de asociación dentro del cráneo y la cara cubiertos de piel.





Dos imágenes excelentes que muestran lo mismo: vías ascendentes a la corteza cerebral, vías descendentes de ella misma y vías, en los dos sentidos, entre la corteza cerebral y el cerebelo. 
La de la izquierda es una pieza anatómica de autopsia; la de la derecha es obtenida, en vivo, a través de aplicaciones específicas y selectivas de resonancia magnética computarizada








Pero esto es el culmen del ingenio moderno de los investigadores  y técnicos de la ciencia informática moderna: diferentes vías, desde su origen hasta su destino, de diferentes colores.
                                                                           
                                                                 





El cuerpo calloso y axones de fibras interhemisféricas. ¡Qué hermosura!   


Esto es una creación didáctica para ilustrar, sencillamente, la formación de las vías funcionales del sistema nervioso de los mamíferos y en particular del homo sapiens.
Dibujados con puntos están los receptores periféricos de las diferentes formas de sensibilidad, que a través de las dendritas confluyen a ganglios periféricos que a su vez se reúnen en haces que hacen llegar las señales sensoriales al cerebro, donde se distribuyen a las diferentes áreas corticales para hacerse conscientes.
Casi casi para niños, pero niños de este milenio.

Termino esta entrada, que para mí ha sido muy emocionante hacerla, con la imagen de un organoide cerebral.


Un organoide cerebral es un órgano en miniatura in vitro, crecido artificialmente, que se asemeja al cerebro. Los organoides cerebrales se crean mediante el cultivo de células madre pluripotenciales en un biorreactor rotacional tridimensional y se desarrollan a lo largo de meses.

Es el futuro en la investigación funcional del sistema nervioso y de las enfermedades del mismo, incluyendo su potencial tratamiento. De esto diré en una entrada posterior.





                                                                                             

lunes, 9 de enero de 2023

DE LA MÚSICA ABSOLUTA Y LA MÚSICA PROGRAMÁTICA.

 


Hace algunos años ya, por ahí de veinticinco, estuve en un curso de historia de la música ofrecido con excelencia por un profesor cuyo nombre no recuerdo; era los martes. Un martes de esos surgió el término "música programática" y de inmediato una señora pidió "tiempo fuera" para que le aclararan que era eso. La explicación fue clara y sencilla y se siguió adelante. Eso me motivó a escribir estas líneas, ampliando los conceptos.


La música es un lenguaje o por lo menos un discurso y, por lo tanto, siempre expresa ideas; y como los músicos no están locos, sus ideas tienen un orden, un programa y, por lo tanto, toda la música tiene programa. Sin embargo, en los escritos sobre la música se distingue claramente entre la música programática y la absoluta, llamando así a "la que no tiene programa".

Silvestre Revueltas
1899 - 1940


Lo que pasa es que el programa de la música absoluta no se puede traducir al lenguaje del verbo, que es el que usamos la mayoría de los humanos para expresar nuestros pensamientos. El lenguaje musical tiene formas, como las literarias, y una gramática compleja, como la del verbo, pero las formas y la gramática no son las ideas. Las de un poeta pueden quedar plasmadas en un bello soneto y las de un filósofo en un magnífico ensayo, pero ninguno de ellos podría expresarlas en música. Un músico no tiene verbo para decir sus cosas, sólo tiene música. Y si le preguntan ¿qué significa?, contesta: "Si mis ideas las pudiera expresar con palabras, no escribiría música" (Silvestre Revueltas y Gutiérrez Heras). Esa es la música absoluta, cuyo programa ideológico no tiene traducción al lenguaje verbal.




Richard Strauss
1864 - 1949


La música programática es lo contrario. El músico intencionalmente trata de poner en las formas y con la gramática musical, un programa ideológico tomado del lenguaje verbal o transcribir imágenes visuales (paisajes, pinturas, mujeres, etcétera) a imágenes auditivas. Se trata de generar, con la música, emociones similares a las que el autor recibió al ver el objeto que describe con música o al leer las ideas escritas que le indujeron a componer. El género de música programática por excelencia es el poema sinfónico y uno de sus principales cultivadores fue Richard Strauss, quien hacía gala de poder describir el color del pelo de una mujer, con música. Por supuesto que quiso transmitirnos las ideas de Nietzsche cuando hizo Así hablaba Zaratustra. La verdad es que, si no conocemos la obra del filósofo alemán, no tenemos idea de sus ideas con sólo escuchar el poema sinfónico y, si no nos dicen que tal música pinta a una pelirroja, ni siquiera sospechamos que se trata de una mujer. Esta es la desventaja de la música programática, que nos tienen que explicar el programa; pero cuando esto ocurre y seguimos la música con el programa, se disfruta mucho.


No hay que confundirla con la música imitativa, que consiste en reproducir, con instrumentos musicales y dentro de una obra, el canto de un pájaro, el ruido de una tormenta o la llegada de un ferrocarril. Esta imagen sonora no proviene del lenguaje verbal o de una imagen no auditiva, sino de otra imagen auditiva. Esto es imitación y se vale en la música, aunque en pequeñas dosis.


lunes, 2 de enero de 2023

DEL VINO: ¿CATAR O NO CATAR?, ESE ES EL DILEMA...



Eso de querer ser experto en una materia de la que uno no es profesional es bastante complicado, pero es estimulante y útil para evitar o retrasar el deterioro cognitivo leve que dicen que todos los que tenemos la fortuna de vivir muchos años, tendremos. A mi me ha funcionado, quizá porque he tratado de serlo en varias materias que lo que tienen en común es que en nada se parecen entre sí: la música clásica, el béisbol, la enología, la tauromaquia, la fotografía  y quizá alguna otra de reciente adquisición. Ahora bien, las he adquirido y desarrollado sin la responsabilidad social de hacerlo bien, pero utilizo, para desarrollarme en ellas, el sentido crítico estricto de mi profesión, la medicina, y mis especialidades, la neurocirugía y la neurología. De estas estoy en retiro, pero no las olvido, siguen dando vueltas en mi cabecita.

Todo esto, porque la entrada de hoy es de enología, de vinos, en particular de las características que se aconseja considerar para elegir "el mejor", que todos hemos querido algún día paladear. Pero el mejor vino no existe, porque el vino es una obra de arte y en el arte no hay mejor o peor; hay el que me gusta o el que no o el que me gusta más o menos que otro. Esto ya lo he comentado en varias entradas de este blog, pero lo repito por que la de hoy adquiere un  cierto tono más profesional, más de somelier, que no lo soy. Así pues, adelante.


Los expertos y los que no los somos, cuando gustamos un vino lo hacemos por el placer de hacerlo y nada más, sin ponernos a analizar por que nos gusta o si nos gusta más o menos que otro. Es como cuando vemos a una mujer hermosa y disfrutamos su imagen; no necesitamos disecarla para saber por que nos gusta, simplemente nos gusta.

Pero los somelieres, esos seres extraños que se la pasan diciéndonos con aire doctoral que vino debemos beber, con que alimentos hacerlo y con que modales, andan por todo el mundo civilizado a la usanza occidental ofreciendo sus servicios de cata. Esto significa probar el vino por ti, analizarlo, decirte de sus cualidades y defectos, indicarte con que alimento beberlo y sugerirte un vino “mejor” . Muchos les hacen caso y muchos no, yo entre estos.


Ahora bien, ¿cuáles son las condiciones que busca y analiza un somelier? Ya lo escribí en una entrada antigua, pero ahora lo repito:

Catar un vino es someterlo a nuestros sentidos, en particular la vista, el olfato y el gusto, para determinar su calidad. Se atiene a tres cuestiones básicas:

1.- Análisis visual: color, transparencia, brillo, intensidad, matices del pigmento y formación de burbujas.

2.- Análisis de los aromas: frutales, florales, herbáceos, tostados y especiados, valorando su limpieza, complejidad e intensidad.

3.- Análisis de las sensaciones en la boca: acidez, impresiones dulces, astringencia dada por los taninos, materia y cuerpo, equilibrio, persistencia de los aromas, etcétera.

Yo, como sencillo gustador del vino, nunca he podido reconocer si un vino tiene aroma a frutas rojas o silvestres del bosque, a cítricos o frutas frescas de hueso, a frutas secas o exóticas o si huele a flores, hierbas o minerales. Tampoco he reconocido si un vino huele a miga de pan, galleta, col o legumbres en cocción o remojo; menos aún si sabe a leche, yogurt, mantequilla o queso fresco o curado; tampoco me he encontrado alguno con aroma a yodo, medicina, laca de uñas, acetona, caramelo, plátano, jabón u otras más raras que los catadores profesionales dicen que pueden distinguir: caucho, goma, incienso, fuego, petróleo, humo o alquitrán.

Al descorchar una botella de vino, el vino me huele siempre a vino, con mayor o menor intensidad y con variantes, pero  nunca me he topado con alguno que huela a mango o nuez de Castilla. El sabor lo disfruto en la lengua y en el paladar, siempre me sabe a vino, más o menos fuerte, lo que me dice de su cuerpo, es decir, su solidez o ligereza. Vinos diferentes dejan sabor por más o menos tiempo, lo cual también aprecio. Aquí termina la cata para mí, lo demás es seguirlo disfrutando. ¡Salud!

¡Salud...!, porque el año 2023
sea venturoso para todos.


 

 

jueves, 29 de diciembre de 2022

INTERMEZZO 47. CAPRICHO DE FIN DEL AÑO 2022.














Por el placer que fue
                  vivir este año.























































Las dos son flores de trébol,
una blanca y la otra color de rosa.




































En mañana nublada                     En mañana soleada





La muerte le ganó a la vida.
Murió de noche, la encontré de día.




















Cada florecita de estas mide no más de un centímetro 
de diámetro ...


... después de tomar y editar la fotografía de la izquierda de esta dupla, la amplifiqué para checarla y he aquí que me encontré con esa mosquita polinizadora, como de tres milímetros.
...                                             


             
   Floración de 
un pasto                 bambú              otro pasto







CAPRICHO EN AZULES,
para desearles un venturoso
2023