Acerca de mí

Mi foto
Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

Seguidores

Archivo del Blog

lunes, 24 de abril de 2023

PAISES PRODUCTORES DE VINO EN EL MUNDO.

Vinicultura en Egipto hace más de 5,000 años


Recordando aquí lo ya antes dicho, el vino nació, por descubrimiento que no por invento, en el Cáucaso, esa arbitraria frontera natural que el  hombre ha fijado entre Asia y Europa y que ahora comparten las repúblicas de Armenia y Georgia. El acta de nacimiento le confiere una edad aproximada de ocho mil años, pero hay quien duda de eso, por más o por menos. Lentamente se extendió su uso como bebida de deleite y ceremonial a la Mesopotamia, donde ahora se asientan Irán e Irak, países islamistas. De hace cinco mil años está documentada la vinicultura en Egipto y en las tierra asiáticas con costa al Mar Mediterráneo, la antigua y la actual Israel entre ellas. En el año 700 a. C., hace unos dos mil setecientos años, el vino llegó a Grecia a través de la isla de Creta. De Grecia pasó a Roma con los sabios importados, quinientos años después, para que los instruyeran y educaran en cultura y civilización. Mucho tiempo y poco terreno conquistado para el vino. Así eran las cosas entonces. Se sabe del vino en China desde hace unos cuatro mil años, pero se ignora de donde y cómo llegó o, si acaso, es autóctono.

Alrededor de los que hoy se consideran años 0 (cero) antes y después de Cristo, los romanos emprendieron, en su afán expansionista, las conquistas de Egipto y la costa mediterránea de Asia, Israel en particular, y lo consiguieron con facilidad. El pueblo judío era un buen consumidor de vino entonces y cuando parte de él se hizo cristiano como seguidores de un líder de la resistencia pacífica contra la invasión romana y después, símbolo de una religión contraria a la romana, hizo del vino una necesidad litúrgica. Los judíos cristianos emigraron a Roma, se multiplicaron y mimetizaron con el pueblo romano pobre y cuando Roma volvió la cara al Norte e inició la conquista militar de lo que ahora es la Europa occidental, los cristianos fueron con ellos y colonizaron esas tierras, donde se fijaron en mayoría. Así se establecieron en todo lo que hoy es Italia, Francia, España, Portugal, Alemania, Rumania e Inglaterra y con ellos llevaron la cultura del vino. Rusia se cristianizó en el siglo III bajo la guía de San Cirilo, monje griego; seguramente, con la religión y los caracteres gráficos para la escritura del ruso, llevó el vino.

Siglos después, a partir del XV, España, Portugal, Inglaterra y otros socios menores, se dieron a la conquista y colonización de América, África y Oceanía, llevando sus usos y costumbres, entre estas, la vinicultura: la producción, consumo y comercio del vino. Ahora es inmensa, como lo verán en las gráficas que siguen y cierran esta entrada; todas son de actualidad. 

          La inicial M significa MILLONES de hectolitros.
                 Cada hectolitro son 100 litros de vino.

La gráfica muestra que los productores mayores de vino en el mundo son Italia, Francia y España. En un segundo lugar están los Estados Unidos y en tercero China. Le siguen Australia, Sudáfrica, Chile y Argentina. Luego Rusia y Brasil. México está entre los productores pequeños (color rosa muy claro).


Regiones vitivinícolas de México



Consumo de vino, per capita y por año en litros.

Los países más bebedores de vino son, en orden, Francia, Italia y Portugal.

¡Salud, y hasta la próxima!

--------------------------------------------------

Post scriptum  viernes 21 de abril de 2023, 16:30 horas.

Esta entrega la termine de la tarde del jueves 20 de abril. Al irme a dormir, alrededor de las 11 de la noche, tomé la tableta para darle una última revisión antes de que se publicara. Al abrirla, me topé con un artículo español del día 19 que comenta un artículo muy extenso del último número de la revista Science, el non plus ultra de la difusión profesional de la ciencia en el mundo. Lo leí, guardé una imagen y cerré la tableta. Ahora no encuentro la referencia bibliográfica original, pero recuerdo bien los datos, además de que se muestran en una imagen que tuve la precaución de guardar antes de cerrarla y que es la que ahora ilustra este anexo; son como siguen:

1. Sostienen que el vino fue primeramente domesticado hace 11,000 años, tres mil más que lo que yo afirmé arriba; pero también hacen el apartado de que no es una fecha segura y podría ser más reciente, pero ocho mil no, son más; ellos dicen.
   
   

2. Marcan la primera área de domesticación en el Asia Occidental, en la costa del Mar Mediterráneo, donde ahora son Israel y Líbano. De ahí parten dos corrientes: la primera hacia lo que es Turquía, de donde brinca por mar a Grecia. La segunda va al Oriente y pronto se bifurca, una rama hacia la Mesopotamia y otra que sube al Cáucaso, donde se han encontrado claras pruebas de domesticación, para seguir hacia el Norte y el Poniente, hacia lo que ahora son Bulgaria, Rumania y Yugoslavia. La segunda corriente sigue toda la costa africana del Mar Mediterráneo hasta llegar al actual Marruecos.

Ahora sí, cierro esta entrada.










 

jueves, 20 de abril de 2023

INTERMEZZO 54. UNA TARDE EN EL BOSQUE DE NIEBLA.

















         Una tarde en el 
                   bosque de niebla
                                                                                                                                                                                                




















                                                                                    














                                                                                                                                                                     


























                                                                     



















                      Hace mucho frío...




















lunes, 17 de abril de 2023

¿QUE ESPERAR DE LA MÚSICA?



Cuantas veces escribo de música, me pregunto si mis lectores encuentran  en la música lo mismo que yo. Y tantas veces me respondo que no lo sé, pues ignoro si esperan de ella lo mismo que yo. Sobre este tema, hoy reproduzco, editado, un capítulo que lleva el título: ¿Qué esperar de la música?, que es el tercero de un hermoso libro que se llama Introducción a la Música*, del magnífico abogado y musicólogo mexicano que fue Cristián Caballero. Al hacerlo, quiero compartir con ustedes algo de la sabiduría que tenía y rendir un sencillo homenaje a uno de los pioneros de la crítica musical en México, cuyo desempeño fue motivo inspirador para muchos de los que, profesionalmente o como aficionados, hemos hecho eso. Dice así:

“La música es tan generosa que aunque no sea comprendida del todo, es capaz de producir ese placer estético tan especial que se ha llamado ‘el encanto de la música’. Estrictamente hablando, lo único que nos puede dar es un goce estético abstracto, intuitivo, inefable, que se basa en la combinación misma de los sonidos, combinación que transmite a nuestro cerebro un mensaje de orden específicamente sonoro, en el cual encontramos un ‘algo’ capaz de proporcionarnos un placer estético que en ningún otro arte o medio de comunicación podríamos encontrar.

Es claro que este mensaje será mas comprensible, o por mejor decir ‘más captable’ mientras mejor percibamos y entendamos el orden que el autor se propuso como principio de su obra, y mejor sigamos la fidelidad que tuvo a su principio, lo cual no es tan difícil. Entre más se conozca de esto, será más fácil penetrar el significado, gustar el mensaje estético e incluso captar y saborear ordenamientos musicales que se presenten como novedades.

Pero hay que evitar cuidadosamente dos posiciones extremas, ambas negativas y obstaculizantes:

La de quien se acerca a la música con miedo de ‘no poder entenderla’ al sentirse ante algo esotérico, misterioso y tal vez inexplicable. Entonces, la sensibilidad se repliega sobre si misma, pierde agudeza y no alcanza a realizar el análisis, difícil pero no imposible, de las combinaciones sonoras. Esta actitud de miedo ante la música se traduce no pocas veces en una posición aparentemente despectiva, como la de la zorra ante las uvas que no podía alcanzar, y que para no esforzarse, alegaba que estaban verdes.

La posición opuesta es la de no conceder a la música su importancia y tomarla como un telón de fondo o como un relleno sonoro que mantiene ocupado el sentido del oído mientras la atención vaga por otros sitios. Música como telón de fondo, que se deja sonar mientras la imaginación o el recuerdo vuelan por sus propios campos. Música como relleno, que hace funcionar nuestro oído, pero que nunca llega al cerebro. En estos casos, la música no es apreciada como música, ya que carece del sentido que le es fundamental. Desprecia el mensaje estético que el fenómeno acústico puede brindar.

Para gozar de la música, hay que prestar toda la atención a las combinaciones sonoras en sí, a sus cambios, a sus apariciones y desapariciones, a sus repeticiones o ausencia de ellas, o sea al sonido, al orden y al mensaje artístico de ellos resultante. Claro que esto presupone una atención sostenida exclusivamente en la audición, pero en cualquier arte sucede lo mismo. ¿Podría apreciarse un poema si no prestamos atención a las palabras, o un gran fresco si no observamos dibujo y colorido?

Hay que acercarse a la música pidiéndole lo que ella es y puede dar: hermosas y significativas combinaciones sonoras que hablan sin palabras directamente a nuestra intuición. Entonces se estará en el campo de la música pura, el arte más profundo, más abstracto y el de más esencia humana, ya que su elemento fundamental, el sonido ordenado, no existe directamente en la naturaleza, sino que es de creación humana."

______________________

Edamex, México, 1984






lunes, 10 de abril de 2023

DE LOS TUMORES DEL CEREBRO.

Encéfalo normal
Vista lateral derecha

El cerebro es la estructura anatómica más alta del Sistema Nervioso. En su corteza, que es a su vez la unidad funcional más alta del cerebro, se procesa, hasta sus últimas consecuencias, la función de RELACIÓN, la más compleja y sofisticada del reino animal, en particular del homo sapiens sapiens. Esta especie, nosotros, hemos sido la única que ha modificado trascendentalmente la Naturaleza en aras de esa función suprema; nadie sabe como terminará eso. 


Esa función de relación se ejerce por la acción sincronizada de cien mil millones de neuronas     (100 000 000 000) que residen en la corteza cerebral y que la trabajan usando energía eléctrica de magnitud de microvoltios. No hay nada comparable en complejidad en el universo entero.

Pero esa corteza no actúa sola; requiere de información masiva que recibe de estructuras, llamémoslas inferiores por su localización anatómica; las hay subcorticales en el cerebro mismo y más allá del cerebro. También hay estructuras cerebrales subcorticales y más allá, para ajustar las indicaciones corticales de salida para la perfección de las acciones de movimiento. Son los tálamos (procesadores de la sensibilidad), los núcleos del sistema extrapiramidal (ajustadores del movimiento), el cerebelo y el tronco encefálico. Estos cuatro últimos con la corteza cerebral, forman el encéfalo, la estructura global del sistema nervioso que está dentro del cráneo. Dentro de la columna vertebral o raquis se aloja la médula espinal, la estructura más baja del Sistema Nervioso Central y la primera y la última, diciendo de funcionalidad.

Vista posterior del encéfalo y
 la médula espinal cervical.
A la izquierda se ven dos de las
meninges. La más exterior es 
la dura madre.










A ella y al tronco encefálico llega de primero la información del exterior a través de nervios sensitivos y de ella sale, a través de nervios motores, la indicación de movimiento y de secreción glandular. El conjunto de estos nervios, los espinales y los craneanos, constituye el Sistema Nervioso Periférico, que para esta entrada no tiene vela en el entierro.



Todo el Sistema Nervioso Central está cubierto por tres membranas, dos delgadas y una gruesa, que se llaman meninges. La exterior, la más gruesa, a la que se le confiere una función protectora, se llama dura madre.

Cortes coronales normales del encéfalo
                      En fresco               Con tinción especial
                                                de sustancia gris
----------------------------------------------------------

Ahora bien, todas las estructuras nerviosas y las meninges son susceptibles de enfermarse, ya sea que se degeneren, se inflamen o desarrollen tumores. En esta entrega nos referiremos a estos últimos. Les presento algunas fotografías de piezas anatómicas de cerebros afectados por tumores propios o de la dura madre.

      Glioblastoma multiforme                     Meduloblastoma
      Tumor frecuente en adultos               Tumor de niños   











          Meningioma                  Metástasis cerebral










Los tumores dentro del cráneo provocan dos grupos de síntomas:

1. Al crecer en forma anormal una masa dentro del cráneo, que es una cavidad rígida, aumenta la presión dentro de la misma, causando dolor de cabeza severo y progresivo, vómito y visión borrosa por hinchazón del nervio óptico. Esto se llama síndrome de hipertensión intracraneana y puede ser causa de muerte a corto plazo.

2. Signos focales al destruir el tumor parte de las redes neuronales necesarias para cumplir tal o cual función: disminución del movimiento o de la sensibilidad de algún segmento corporal, falla en las actividades mentales: memoria, orientación, lenguaje, razonamiento, etcétera, dificultades con el lenguaje e incluso ataques epilépticos. Esto no necesariamente es causa de muerte, pero sí de invalidez.

Ante algo como esto, hay que acudir, ¡ya!, con el médico especialista.


lunes, 3 de abril de 2023

DE LA SEXTA SINFONÍA DE BEETHOVEN.

El pasado 17 de marzo estuve en la Sala Tlaqná, en Xalapa, en el concierto de viernes por la noche de la temporada regular de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX); el motivo, la Sexta Sinfonía de Beethoven bajo la dirección del maestro Martin Lebel.

Ludwig van Beethoven
(1770 - 1827)






La Sexta Sinfonía de Ludwig van Beethoven data de 1805 - 1806, en el clímax temprano de la música romántica que él había abierto al mundo con su Tercera Sinfonía, Eroica. Es compañera de los conciertos para piano 4 y 5, de la Obertura Leonora III, de los Cuartetos de cuerda Rasumowsky y de la Quinta Sinfonía, nada menos.


Portada de la primera edición de
 la partitura de la Sinfonía No. 6















La Sexta Sinfonía de Beethoven tiene un nombre propio: Pastoral, puesto así por el propio autor desde la fecha de su estreno. Lleva por subtítulo: Recuerdos de la vida campestre y sus cinco movimientos llevan por nombres:






1. Despertar de alegres sentimientos al encontrarse en el campo
2. Escena junto al arroyo
3. Animada reunión de campesinos
4. Relámpagos. Tormenta
5. Himno de los pastores. Alegría y sentimientos de agradecimiento después de la tormenta

Se trata, pues, de una pieza de música programática.

La música es un lenguaje o por lo menos un discurso y, por lo tanto, siempre expresa ideas; y como los músicos no están locos, sus ideas tienen un orden, un programa y, por lo tanto, toda la música tiene programa. Sin embargo, en los escritos sobre la música se distingue claramente entre la música programática y la absoluta, llamando así a "la que no tiene programa".

La música programática es lo contrario. El músico intencionalmente trata de poner en las formas y con la gramática musical, un programa  de ideas tomado del lenguaje verbal o transcribir imágenes visuales (paisajes, pinturas, mujeres, etcétera) a imágenes auditivas. Se trata de generar, con la música, emociones similares a las que el autor recibió al ver el objeto que describe con música o al leer las ideas escritas que le indujeron a componer.

Lo que pasa es que el programa de la música absoluta no se puede traducir al lenguaje del verbo, que es el que usamos la mayoría de los humanos para expresar nuestros pensamientos. El lenguaje musical tiene formas como las literarias y una gramática compleja, como la del verbo, pero las formas y la gramática no son las ideas. Las de un poeta pueden quedar plasmadas en un bello soneto y las de un filósofo en un magnífico ensayo, pero ninguno de ellos podría expresarlas en música. Un músico no tiene verbo para decir sus cosas, sólo tiene música. Y si le preguntan ¿qué significa?, contesta: "Si mis ideas las pudiera expresar con palabras, no escribiría música". Esa es la música absoluta, cuyo programa de ideas no tiene traducción al lenguaje verbal. Beethoven hizo muy poca música programática y la obra más extensa de esa característica es la Sinfonía Pastoral.

Desde siempre yo prefiero la música absoluta y esta preferencia se ha acentuado con el paso de los años. Amo profundamente la música de Beethoven y sus sinfonías, pero la que menos me llega es la Pastoral, la Sexta. Su música me emociona profundamente, pero en cuanto la asocio al ambiente bucólico que al autor motivó, enormemente se me desvanece el gusto. Así ha sido desde hace más de sesenta años y eso es triste.

Desde que vi anunciado el programa de la OSX para el 17 de marzo, decidí asistir al concierto para deshacerme de ese, llamémoslo maleficio, que me impedía entender y disfrutar de las excelsas ideas musicales de esa sinfonía, sin verme estorbado por su contexto programático. Mis experiencias anteriores me dijeron que la OSX, por su enorme calidad de competividad mundial y magistral dirección, sería capaz de ayudarme a ello.

Con buena entrada, aunque no un lleno, y abriendo el programa, se presentó el maestro Martin Lebel para dirigir, desde el podio y de memoria, la Sexta Sinfonía de Beethoven. La verdad es que ajusté, conscientemente, los controles correspondientes de mi corteza cerebral para desaparecer el programa externo a la música y la dejé totalmente expuesta y receptiva para las ideas musicales. ¡Y qué experiencia, amigos míos!; se me dio la magia de desaparecer cualquier contaminación extramusical. Disfruté, por vez primera y como nunca, de la magia y sabiduría beethovenianas encerradas en esa obra, atenido nada más a las ideas y el lenguaje musicales, tan hermosos, significativos y penetrantes. Gracias por ello a los responsables. 


jueves, 30 de marzo de 2023

INTERMEZZO 53. REGRESO AL PUEBLO, AL AHORA Y ...











... a nuestro parque, jardín o área verde, como se llama oficialmente. Mucho lo amamos.



















Nos permiten el paso los grandes...












... a los macizos de azáleas...










   
 ... a los floripondios...










... a las pequeñas caídas,

     
                                                              



 las rosas aéreas




y los macizos de amarillas que compiten con los helados de cacahuate, piña, mango y chocolate.

y las fantasías en el jardincillo frontal de una casa.













Magia del verde veracruzano de sus hojas...


                                                                                     
                                                                                                            







 ... algunas comidas por insectos; ¡así es la vida!                                                                           
                                                                                                                           













También las hay rojas; ¿y la clorofila qué?....





























7



































Por hoy, terminamos con magia...




lunes, 27 de marzo de 2023

DE LOS COLORES DE LOS VINOS: EL VINO AZUL.






Por lo menos veinte siglos ha que el homo sapiens - sapiens sabe qué hay tres variedades de color del vino que consume: rojo, que en México se conoce más como tinto, blanco y rosado; hay blancos que alcanzan un tono verdoso y algún rosado que tiende al naranja. El color depende de la variedad de uva que se use para hacerlo y/o del proceso de vinificación; hay vino blanco que se hace con uvas negras sin hollejo.

En años recientes apareció en Europa, primeramente en España, el vino azul. Hubimos quienes entonces pensamos que el tal vino era producto de un artificio más que de un proceso de vinificación tradicional. Estábamos equivocados, pero no totalmente: el vino azul es vino blanco que en su manufactura se adiciona de pigmentos que lo pintan de azul. El atractivo del vino no es el aroma ni el sabor, es el color; es más para lucir que para gustar.




Como dije, la base del vino azul es vino blanco, mayormente de uva Chardonnay, de piel verde; se obtiene el color azul agregándole antocianina, que es un pigmento natural que se encuentra en diversas frutillas rojas como los arándanos, las moras y en el hollejo de uvas tintas; pero no agregan los jugos de esas frutas, sino la sustancia química extraída de esas frutas y se agrega tanta cuanta sea necesaria para obtener el color azul deseado. Dicen los que dicen que saben, que las antocianinas son antioxidantes y por lo tanto muy benéficas para la salud de quién las consume, incluso reduciendo el riesgo de tumores malignos; esto suena a charlatanería. También se agrega indigocina, pigmento sintético de uso en alimentos para darles color azul.


El vino azul huele y sabe a vino blanco, afrutado, tiene algo más cuerpo que los blancos y es refrescante, por lo que se sugiere como aperitivo y se recomienda servirlo frío. Pero finalmente, el vino azul es una invención mercantil para complacer la excentricidad de quienes buscan impactar los mercados tradicionales y, como ya dije antes, el vino azul es más para lucir que para gustar.