Yo nací en Junio de 1937, lo que sigifica que este mes cumpliré 89 años; ya son muchos, pero no me quejo; por el contrario, cada día me apego más a la vida, la cual, honestamente, me ha tratado de maravilla. Si así siguiera, me gustaría vivir otro tanto, pero eso no sucederá y mejor que no suceda; ¿quien me soportaría? Ni yo mismo...
Todo esto viene porque en casa hemos acogido y compartido con gusto el entusiasmo por el Torneo Mundial de Fútbol, que se desarrolla ahora en Canadá, Estados Unidos y México, que es el número 23. Y cuando digo "en casa", me refiero a mi esposa y yo; nuestro hijo y el nieto comparten en algunos partidos. Todos los días está prendida la televisión en los canales que pasan juegos del mundial, donde sea que se den. Ahora mismo, el sábado 13 de junio, vimos el juego entre Brasil y Marruecos que empataron a 1 y ayer, domingo 14, el juego en que también empataron a 1 Países Bajos (antes se llamaba Holanda) y Japón. Ya veremos como se da y termina este campeonato mundial; le voy a México.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Pero mi historia con los "mundiales de fútbol" data de 1950, cuando apenas yo tenía 13 años y se dio en Brasil el IV Campeonato Mundial. Participó México y su entrenador y técnico fue Octavio Vial, goleador histórico de México y del Club América, pero no muy exitoso como entrenador. Mi relación con él era que Octavio Vial era el marido de una gran amiga de una mi prima Rebeca Aurora. No había entonces televisión a esas distancias y nos juntábamos en la casa de él (Octavio Vial) a escuchar los partidos por radio, su esposa Elvira, mi prima Rebeca Aurora y a mí me llevaban de acompañante. Repito que yo tenía 13 años.
Y bueno, me tocó escuchar las tres derrotas de México, la primera ante Brasil (4 - 0) y acompañar a Elvira Vial en sus llantos lamentosos. El campeón fue Uruguay en el recordado maracanazo, cuando venció en la final al super gran favorito Brasil.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Siguieron los Campeonatos Mundiales de Fútbol y mi experiencia mayor con ellos se dio en el año 1970, siendo ya entonces yo un médico especialista con trabajo de base en el IMSS y casado con una médica también especialista y con trabajo de base también.
Pues pedimos vacaciones en nuestros trabajos en las fechas del "Mundial", compramos abonos para todos los partidos en la Ciudad de México y un compañero médico futbolero de la ciudad de Guadalajara, nos compró boletos para el juego Brasil vs Inglaterra. Finalmente acabó recibiéndonos a dormir en su casa la noche previa al juego, pues no hubo modo de conseguir un hotel, de cualquier categoría, en toda la ciudad.
Fue un "Mundial" de privilegio eterno, de una calidad de juegos verdaderamente excepcional, con anécdotas heroicas de algunos jugadores, el primero que ganó Brasil, el que consagró a Pelé como el mejor jugador de la historia (por lo menos hasta entonces), y el que ameritó placas conmemorativas de juegos o hazañas futboleras en varios estadios.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ahora, más de medio siglo después, mi esposa y yo disfrutamos mucho el Vigésimo Tercer Campeonato Mundial de Fútbol, con número récord de países participantes y con sede en tres países: Estados Unidos, México y Canadá. Esperamos buenas nuevas de la actuaciones de nuestro equipo. Hay que echarle porras desde la televisión. ¡Suenan bien!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario