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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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lunes, 19 de julio de 2021

ALGUNAS OPINIONES SOBRE LOS VINOS... QUE CONTRADICEN CONCEPTOS SACRALIZADOS.

 

La enología es la ciencia, técnica y arte de producir vino. El vino es una obra de arte. Este último concepto es clave para entender esta entrada que trae algunos conceptos que chocan con opiniones sacralizadas. Estas opiniones son  mías y no por ello y ser actuales son irrefutables; simplemente son mías.


1. El vino es una obra de arte; su mensaje de bondad y belleza nos llega a través de los sentidos, no por la fe o la razón. En las artes no hay mejor ni peor, sólo diferente. Nadie puede decir que la Tercera Sinfonía de Beethoven sea mejor que la Quinta de Chaikovski: sólo se puede asegurar que a mi me gusta más una o la otra. No existe el mejor vino del mundo; existen él o los que más me gustan, que suelen ser diferentes de los que disfruta toda la gente que he conocido en mi vida y estoy convencido que hay más variedades de vino en el mundo que personas he conocido en mi ya larga vida.

Precios en México el 15 de julio de 2021
A la izquierda: $ 116, 402.00
A la derecha: $ 260.00

2. Los vinos caros son mejores que los de precio moderado o bajo. Falso. En ninguna región vinícola del mundo, el costo de producción de una botella de vino de 750 ml. supera los veinticinco dólares. Es increíble entonces que en todos los países en que se consume vino, se vendan botellas, locales e importadas, desde cinco dólares hasta cinco mil. Y hay buenos, muy buenos, en los baratos y de precio medio. Yo nunca he bebido un vino de miles de dólares ni mucho menos y hay la anécdota publicada del cliente de un restaurante elegante en la ciudad de Nueva York que ordenó una botella de dos mil dólares para la comida, le sirvieron una de quince y no notó diferencia alguna.


               Crianza en madera            Vinificación en acero inoxidable

3. El vino viejo, añejado en barricas de madera, es mejor que el joven. Falso también, si se aplica en términos absolutos. La madera, por dos, cinco o diez años, le da suavidad y tersura al vino. El tonel metálico, después de un año de vinificación le mantiene frescura. Entonces, la preferencia por un vino viejo o uno joven depende de que comida vaya a acompañar. Los aficionados al queso y vino afirman, en general, que “queso viejo, vino tierno; queso fresco, vino añejo”. Este principio es recomendable para cualquier combinación de vino y comida: “platos fuertes, vinos tiernos; platos suaves, vinos viejos”. Y aquí una aclaración: Los vinos que envejecen son los tintos, no los blancos.

"El vino blanco es para pescado o mariscos 
y el vino tinto para carne roja" ??

4. El vino tinto es para la carne, el blanco para el pescado o mariscos y el rosado para los postres y “las  niñas”. No sólo falso, sino discriminatorio. Cada quien tiene sus combinaciones de aromas y sabores que le satisfacen y si a mí me gusta un pescado de carne muy blanca con vino tinto, esa es la mejor combinación, como lo puede ser un bife argentino fuerte con un buen vino blanco. Dentro de la afirmación convencional, hay pescados de carne roja, como el atún, que se aconseja acompañar de vinos rojos. Carnes de aves como el pollo o mamíferos como el conejo, son carne blanca y tradicionalmente se aconseja acompañarlos de vino blanco o rosado. Los postres pueden ir con cualquier vino, según preferencias personales. Históricamente se ha recomendado el vino blanco francés Sauternes, de la región de Burdeos, para postres sofisticados.


5. El vino que viene en botellas con tapón de corcho es mejor que el de botellas con tapa de rosca de aluminio. Falso. Desde la antigüedad y hasta nuestros días, las botellas de vino se han sellado con corcho, que es una segunda corteza del alcornoque, árbol robusto del Mediterráneo europeo y africano, cuya mayor explotación se da en la región de Extremadura, en España y Portugal. El corcho en las botellas de vino es de tamaño muy ajustado a la boca de las mismas, apretado, para evitar que haya espacios por donde pase al aire al interior y oxide al vino. Como producto orgánico que es, está sujeto a reducción de su tamaño con el tiempo, por deshidratación. Esta es la razón de aconsejar, para los vinos sellados con corcho, mantener las botellas horizontales, “acostadas”, para que mantengan húmedo el corcho y eviten su secado. Los sellos de rosca con aluminio están diseñados de forma tal que aíslan totalmente el vino del aire exterior y como no son orgánicos, nunca se modificarán. Esto permite mantener, por tiempo indefinido, las botellas en posición vertical, “paradas”, y  nunca algo les pasará. Se gana buen espacio en las cavas. El problema con algunas botellas de algunos vinos mexicanos sellados con este sistema, es que es muy difícil destaparlas. Se requiere de maña, fuerza y herramienta.

6. Champaña. Finalmente, un par de notas sobre este vino, famoso y fabuloso. La primera es para aclarar que Champagne es una región del norte de Francia famosa por producir, desde hace varios siglos, el famoso “vino blanco espumoso”. Se ha generalizado el nombre de “Champagne” (Champaña en español) para el vino espumoso blanco producido en cualquier lugar del mundo, pero ninguna otra región que la francesa puede ostentar, en su etiqueta, el título de Champagne.

La segunda nota bajo este título es acerca de la opinión de que este vino debe escogerse para los postres o para el brindis final de una comida o cena festivas, como la de Año Nuevo. Falso. El champaña es el más generoso de los vinos. Va bien con todos los platos de una comida familiar o un banquete, por sofisticado que sea, desde las entradas hasta el postre y brindis finales, pasando por peces, carnes rojas, verduras, frutas, etcétera. Además es el vino de la menor graduación alcohólica que en este momento se puede beber en el mundo entero y hay de todos los precios. Es estupendo.

Tranvía de cable en las calles de San Francisco
Medio de transporte antiguo y popular


Terminaré refiriendo una magnífica experiencia gastronómica que se me dio en San Francisco, California, durante una semana de ópera en esa ciudad. Por las mañanas, íbamos a pie, mi esposa y yo, desde el hotel en la parte alta de una colina al centro vital de la ciudad. El primer día y en ese camino, nos tropezamos con un auténtico desayunadero popular. Encontré un menú de jugo de naranja, huevos Benedictine y una copa de champaña, de la región, por supuesto. Espléndido el desayuno; lo repetí durante siete días. Lo recomiendo.

jueves, 15 de julio de 2021

INTERMEZZO 20. VEGETALIA Y ALGO MÁS EN MI COLONIA


 







¡Orgullo, altivez y dignidad!



















No es vegetalia, es animalia, nocturna y también de mi colonia.






















































































Tampoco es vegetalia.
Es del reino fungi,
el Reino de los hongos.



Orgullosamente vegetalia.
Belleza sin par.


lunes, 12 de julio de 2021

DE LAS MUJERES DE LOS MÚSICOS 2. BEETHOVEN Y SCHUMANN.


 

La vida amorosa de Ludwig van Beethoven (1770-1827) es un gran enigma. Amó intensamente a muchas mujeres, pero siempre escogió como objeto de su amor a mujeres prohibidas por la diferencia de clase social o por estar casadas. Se sabe que varias le correspondieron o por lo menos propiciaron el cortejo, pero Beethoven decidía consagrarse al trabajo cuando afrontaba la posibilidad de un vínculo permanente con una mujer. Sus amores siempre fueron muy discretos y de nada hay una certeza absoluta, pero por el tenor de algunas cartas se infiere que mantuvo relación de amante con algunas de estas señoras. Beethoven tenía actitudes ambivalentes hacia las mujeres y el matrimonio y fue rechazado por muchas pretensas. Es evidente que tantos rechazos, algunos de los cuales fueron verdaderas traiciones, tuvieron un efecto acumulativo devastador en su orgullo.

Pero hubo una “amada inmortal”, una mujer que lo aceptó totalmente como hombre, que le dijo que era su amado y que lo hizo sin reservas. El amor que ella le profesó determinó que se manifestara su capacidad reprimida de expresar amor a una mujer. Una mujer le concedía amor y se proponía arriesgar la condena de la sociedad para convivir con Beethoven. Por consiguiente, tenía la oportunidad de convertir en realidad sus deseos conscientes y explícitos de matrimonio y paternidad. Pero el amor tuvo que luchar contra los esquemas y los hábitos arraigados de una vida.

Primera página de la carta
a la "amada inmortal"





De la "amada inmortal" sólo hay mención en una carta no enviada y encontrada después de su muerte; nadie sabe quién fue ella. Pero independientemente de quien haya sido, la carta es un estallido incontrolado de sentimiento apasionado, de tono exaltado, el pensamiento confuso y una sobrecarga de emociones conflictivas. Su intensidad proviene de la profunda sinceridad con que refleja este conflicto íntimo. Es un documento en el cual la aceptación y la renunciación luchan por prevalecer.







Robert Schumann (1810-1856) es uno de los personajes más complicados y dramáticos en la historia de la música. Nació en Sajonia, de una familia pobre, pero con afanes de ilustración. Inducido a la literatura y a la música, hubo de dejarlas para estudiar derecho, donde fracasó. A su regreso al arte quiso ser pianista virtuoso bajo la guía de Friedrick Wieck, pero pronto hubo de dejarlo por una enfermedad de la mano derecha. Tomó el camino de la composición y la crítica musical.

Robert Schumann nació en el lugar y en el tiempo del más exaltado romanticismo, aquel que apareció como respuesta a la decepción ante lo inhumano de la sociedad, aquel de la exaltación del individuo y de la libertad personal y, también, de la depresión hasta el suicidio.

Clara Wieck


A los 24 años se enamoró de Ernestine von Fricken, una chica de 16, con quien mantuvo una breve relación que él mismo rompió al cabo de pocos meses. Durante este flirteo compuso su obra más aclamada, Carnaval

Entonces, y siendo alumno de Friedrick Wieck, se enamoró de la hija de este, Clara, que tenía sólo quince años y apuntaba ya como una de las pianistas más notables en Europa. El padre se opuso durante cinco años, al cabo de los cuales Clara y Robert le ganaron una demanda judicial para poder casarse.



Fue un matrimonio con muchos altibajos. El amor nunca faltó, pero el dinero sí y los logros profesionales eran muy disparejos. En tanto ella triunfaba como concertista, él no tenía éxito. Muchas veces le hicieron encargos de trabajo sólo por ser el marido de Clara Wieck.  Para él era más importante el contenido ideológico de una pieza que el virtuosismo que pudiera exigir para su ejecución. Alrededor de los cuarenta años aparecieron los primeros síntomas de enfermedad bipolar, que evolucionó muy rápidamente y él mismo pidió ser recluido en un manicomio en 1854. Ahí murió dos años después. Clara siempre estuvo cerca de él y tras su muerte se entregó a dar a conocer por toda Europa la obra de Robert, dándole gran fama tras varias décadas de giras. Clara, falleció en 1896 y se halla enterrada en la misma tumba que Robert, en Bonn.


Tumba de los Schumann en Bonn

lunes, 5 de julio de 2021

TODO EXCESO ES MALO. A PROPÓSITO DE LA RABDOMIOLISIS.

 





Este soberbio cartel del inolvidable monero Abel Quezada no aplica solamente a la cosecha de mujeres, sino a muchos otros aspectos de la vida. Uno de esos es el ejercicio físico y a éste se refiere la entrada de hoy y a una de sus enfermizas consecuencias: la rabdomiolisis.





La rabdomiolisis es una enfermedad de los músculos estriados, es decir, los voluntarios, aquellos que se mueven por las órdenes conscientes que se originan en nuestro cerebro.




La totalidad de los músculos estriados integran el sistema del movimiento y la postura y cuando este sistema se enferma se afectan el movimiento y la postura. Su cuadro clínico no es muy complejo; consiste en debilidad, dolor y aumento o reducción del volumen muscular según la etapa de la enfermedad; puede haber calambres. Esto ocurre en los territorios afectados.




Hay muchas enfermedades de los músculos, pero la que nos atañe ahora es la rabdomiolisis, que etimológicamente significa destrucción de los músculos estriados. Es una enfermedad raras veces genética. Las más de las veces es adquirida y aguda y tiene varias causas: aplastamientos musculares masivos en accidentes automovilísticos o de trabajo, consumo de drogas (cocaína, anfetaminas, heroína), algunos medicamentos como la estatinas, exposición a calor o frío extremos, convulsiones prolongadas y ejercicio muscular intenso y prolongado.  Esto último es, en la actualidad, la causa más frecuente y se considera una enfermedad de gimnasio, aunque no es excepcional en maratonistas inexpertos al término de su competencia.

Lo que sucede en esta enfermedad es que en los músculos sometidos a un estrés excesivo por trabajo intenso y prolongado, se inflaman primero sus unidades celulares (miocitos), después se rompe su membrana y se liberan sustancias que son tóxicas fuera de los miocitos, mayormente la mioglobina, que es proteína esencial para la contracción muscular. Pasan a la sangre y finalmente llegan a los riñones para pasar a la orina y eliminarse. Pero son moléculas muy grandes que tienen dificultad para pasar el filtro del riñón, se atoran ahí y lo pueden tapar. No funciona el riñón, no hay orina, y si eso no se resuelve el paciente puede morir intoxicado por sus productos de desecho que no pueden ser eliminados.

A la izquierda, miocitos normales con sus bandas  contráctiles transversales y sus núcleos periféricos sin inflamación (en negro). A la derecha, miocitos rotos con proliferación celular por inflamación y desorganización de sus vainas contráctiles transversales.


Orina color castaño oscuro,
característico en la rabdomiolisis


Los síntomas cuando esto ocurre son debilidad y dolor en los músculos afectados, puede haber calambres, malestar general, dificultad para orinar y se puede llegar a la anuria (no hay orina); puede haber fiebre La orina es característicamente de color castaño oscuro, por la mioglobina. Si no se resuelve la anuria, se puede morir por una intoxicación total al no poderse desechar por la orina todas las toxinas producto del catabolismo normal.




Los análisis de laboratorio clínico, en orina (si la hay) y en sangre, muestran la presencia de mioglobina y la presencia de enzimas productos del catabolismo normal que, al no poderse excretar por la orina, están elevadas en la sangre.

En realidad, no es difícil hacer el diagnóstico de rabdomiolisis, pero hay que conocerlo y pensar en él para hacerlo. Hay muchos casos que se escapan del diagnóstico por fallas en esto.

El tratamiento, en los casos benignos y diagnosticados pronto, suele ser sencillo y exitoso. Consiste en hidratación forzada por vía oral o intravenosa, con la idea de “limpiar el riñón”. En los casos graves, que llegan a la anuria, suele requerirse hemodiálisis por varios días. Por fortuna, estos son los menos. 

Los músculos recuperan su anatomía normal y con ello también se recupera la fuerza, pero nunca en forma total; siempre queda algún residuo de atrofia y debilidad.

Cada vez hay más casos de rabdomiolisis porque ha cundido en estos tiempo y entre los jóvenes la cultura del ejercicio en el gimnasio, que es magnífica, pero que se convierte en peligrosa cuando no se toma con juicio y buena orientación. Existen también los casos del gimnasio terapéutico para problemas emocionales, que finalmente no los resuelve el ejercicio y si puede llevar a los ejercitantes a la rabdomiolisis y en ocasiones a la muerte. Llamar la atención sobre este problema creciente entre la juventud actual fue la motivación para esta entrega. Su razón de ser se justificaría con un solo un caso que evitara.


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He de confesar que yo tuve rabdomiolisis rondando los ochenta años. En su génesis hubo ejercicio programado excesivo en forma de caminata algo más rápida que sólo contemplativa, seguida de ejercicio obligado por problemas varios que, para resolverse, requirieron de caminar casi corriendo buenos ratos y subir y bajar las infames escaleras en algunos puentes peatonales. Por la tarde-noche me sentí muy mal en casa, malestar que se elevó al máximo cuando fui a orinar y lo hice de color castaño oscuro. Me quise morir entonces, pero no lo conseguí. Me hidraté rápido y bien, por vía oral y en casa, y aquí estoy, por ahora sano y salvo. ¡Qué bien se siente uno sin rabdomiolisis!



jueves, 1 de julio de 2021

INTERMEZZO 19. LAS EXTRAÑAS FLORES ROJAS DE NUESTRO JARDÍN 3

 




1 de julio de 2021


Las extrañas flores rojas de nuestro jardín siguen en nuestro jardín, igual de misteriosas, hermosas e intrigantes.

En esta entrada se enriquecen con  poemas alusivos de autoría anónima cercana.






 I


Mil pesares

pueden conjurarse

con flores

con cantos

 

Una serenata

ruiseñores que consuelan

 

Flores rojas

incandescentes

cubren con primor

la muy áspera ventana

de la vida

 

La flor y el canto

perfuman nuestras vidas

Ahuyentan cariñosos

los lúgubres acentos

de la existencia torva

 

El dolor no pasará

mas el canto

y las corolas preciosas quedarán.

Mitigan cual bálsamos poéticos

las tristezas eternas

incesantes


Busquemos en las flores y en el canto

la fortaleza

para poder vivir.

   



II

 

Efímera flor de

terciopelo rojo

surges victoriosa

al calor de

un sol mañanero

brillas, subyugas y reinas

por unas horas

después te vas

para reincorporarte

al cosmos con el flujo de la vida

 

Presentas la belleza

de lo efímero

esplendes en tu rojo desplante

y transcurres

sabiendo que lo breve

puede ser eterno



           III

 

Ojalá la poesía

pudiera perpetuar

el goce

de contemplar una flor

y avasallarnos

con la dulce serenata

del ensueño

 

No se logra la perpetuidad

más se instala

el instante

delirante

el que ilumina

nuestras vidas

 



 


lunes, 28 de junio de 2021

DE LAS MUJERES DE LOS MÚSICOS 1. BACH Y MOZART.

Johann Sebstian Bach



Se afirma de las mujeres que no se puede vivir con ellas ni sin ellas y es una afirmación que se ha hecho desde siempre y en todo el mundo. Incluye a todos los hombres, hasta los músicos. Se me ocurre para el día de hoy, y para otras entradas no sucesivas, decir de las mujeres de algunos músicos famosos. Empecemos con “el padre de la música”.





Johann Sebastian Bach (1685 - 1750) pertenece a una dinastía musical que se extendió por ocho generaciones y trescientos años, principalmente en Turingia, provincia alemana del norte. Las dos primeras generaciones fueron de panaderos de oficio y músicos de afición, pero a partir de la tercera fue la música su profesión y siempre trataron de acomodarse en las casas nobles o ricas como cantores, organistas, músicos municipales y, de ser posible, maestros de capilla. Luteranos practicantes, la austeridad fue la norma primera de su vida. Johann Sebastian fue de la sexta generación.

María Bárbara Bach






A la edad de veintidós años casó con María Bárbara Bach (1684 - 1720), su prima hermana y música (en el sentido literal de la palabra) también. Tuvo siete hijos con ella, hasta que lo dejó viudo en 1720.




Ana Magdalena Wilcken

Al año se casó con Ana Magdalena Wilcken (1701 - 1760), de sólo veinte años de edad, que como regalo de bodas de Bach recibió cuatro hijos y una bella canción. Hubo trece hijos en este segundo matrimonio, pero varios murieron. Muchos años después, ya muerto Bach, Ana Magdalena escribió una Pequeña crónica de su vida con él. En ella afirma que las mujeres más felices del mundo habían sido María Barbara Bach y ella, por haber vivido en matrimonio con Johann Sebastian. Describe una vida austera pero idílica, con un marido cariñoso y cuidadoso de su mujer y de sus hijos, que le concedía gran importancia a compartir la vida en la familia, donde todos aprendían y se educaban en la felicidad. Nunca hubo un grito, un enojo o un mal modo y de esa relación surgió la obra maestra de didáctica musical para los principiantes: El Librito para clave para Ana Magdalena Bach. Siempre vivieron dignamente pero siempre fueron pobres. A la muerte de Bach, entre deudas y repartir una raquítica herencia, Ana Magdalena se quedó con nada y aun objetos personales muy queridos tuvo que vender.

Wolfgang Amadeus Mozart


Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) también fue miembro de una dinastía de músicos, pero muy pequeña. Su padre, Leopold, fue músico, pero su mayor mérito fue haber sido el padre de Wolfgang Amadeus y, desde luego, su maestro y genial primer administrador. Mozart tuvo un hijo músico, Franz Xaver Wolfgang, del que se conservan algunas piezas que sólo se dejan oír, y más se le recuerda por ser hijo de quien fue. Eran católicos, pero no muy entusiastas. En su primera juventud Mozart nunca rehusó los juegos amorosos, no siempre inocentes, que se daban en las reuniones familiares y de la sociedad que frecuentaba, sociedad de nobles y ricos, aunque él no lo fuera. 

Aloisa Weber







Aloisa Weber (1760 - 1839) fue una cantante, apreciada en su tiempo. Fue un gran amor del joven Mozart,  al que le rechazó una proposición de matrimonio.





Constanza Weber




Wolfgang Amadeus se casó a los veintiséis años con Constanza Weber (1762 - 1842), hermana de Aloisia. El enlace con Constanza no se dio nada bien, pues ni ella ni Mozart eran muy responsables para eso del matrimonio y la crianza de los hijos. El distanciamiento fue la norma y la muerte temprana de algunos hijos, también. Aunque hubo épocas de bonanza económica, el dinero se fue en el juego y la disipación. Las infidelidades conyugales parece ser que no le costaban trabajo a Mozart. En este sentido, de Constanza no se sabe nada con certeza, pero hay quienes afirman que también se divertía y hay quien dice que Franz Xaver Wolfgang (nacido pocos meses antes de la muerte de Mozart) era hijo de Franz Xaver Süssmayr, discípulo de Mozart que también cuidaba de Constanza. Años después de la muerte de Mozart, Constanza casó con un rico danés y fue a vivir a Dinamarca. Dedicó buen tiempo y dinero a recopilar la obra de su primer marido.