Acerca de mí

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Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

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lunes, 3 de noviembre de 2025

DEL BÉISBOL COMO MI AFICIÓN MÁS ANTIGUA,... (2)

 




... pues puedo datar su inicio en 1944, cuando yo tenía siete años. Si ahora tengo ochenta y ocho, mi afición tiene ochenta y uno; ¡son muchos! En el mundo ya son pocos mis contemporáneos y menos que sean buenos aficionados al "Rey de los deportes"; se los juro, ya los conté.

Mi afición se inició en el desaparecido Parque Delta de la Ciudad de México y se afincó en el año de 1947 con motivo de la primera Serie Mundial de que tengo conciencia y memoria: Yankees de Nueva York versus Dodgers de Brooklyn, donde militaba Jackie Robinson, el primer jugador de color en las Ligas Mayores, que, con su gran calidad humana y deportiva, abrió las puertas del béisbol a su etnia y a otras discriminadas.

La escuchábamos por radio, le "íbamos" a los Dodgers, odiábamos a los Yankees y fuimos perdedores casi siempre. Uso el plural porque compartía sentimientos deportivos, alegrías y tristezas, con amigos de mi edad y algunos adultos. Nuestra afición nunca nos llevó a jugar béisbol organizadamente, aunque nuestras familias nos abastecían de guantes, pelotas, "bats" y hasta uniformes.

Beto Ávila
(1924 - 2004)


Así corrieron los años hasta 1954 cuando cambiaron las cosas. A la Serie Mundial llegaron los Gigantes de Nueva York por la Liga  Nacional y los Indios de Cleveland por la Americana. Beto Ávila, el mexicano que habíamos visto crecer en el Puebla de la Liga Mexicana, era el segunda base titular de los Indios y había ganado ese año la corona de bateo de la Liga Americana con un buen promedio de .341.  Por supuesto que estábamos orgullosos, muy gustosos y listos para escuchar la transmisión de radio con las hazañas de Beto Ávila. Ya había televisión, pero no para transmisiones tan lejanas como desde Nueva York o Cleveland,

Abre el primer juego en Nueva York y Beto Ávila, creo que a la primera bola, conecta un "hit" sencillo, que para nosotros fue el signo de que ganarían los Indios del mexicano. Pero nada de eso, los Gigantes ganaron ese primer juego, en diez entradas, con el "out" más largo y el "home run" mas corto en la historia de la Series Mundiales. Y los Gigantes ganaron fácilmente los tres siguientes, coronándose, sin duda alguna, como los campeones absolutos de las Ligas Mayores de Béisbol en ese año de 1954. ¡Como sufrimos entonces los mexicanos beisboleros!, que desde entonces no hemos vuelto a ser los mismos.

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Y bueno, la razón de haber publicado esta entrada, básicamente histórica, fue informar pronto del resultado de la Serie Mundial de este año, 2025, entre los Azulejos de Toronto (Canadá) y los Dodgers de Los  Ángeles (EUA). La serie, que se extendió a siete juegos, fue toda de calidad excelsa y terminó el pasado sábado. La ganaron los Dodgers. 

Abur.





jueves, 30 de octubre de 2025

INTERMEZZO 112. EL VERDE EN NUESTRA HISTORIA...

 



DE NUESTRO AMOR POR EL VERDE...



Esta entrada es un intermezzo más, de los que salen un jueves sí y otro no en este blog. El tema, en general es objetivo, floral o vegetal, y de preferencia se ilustra con temas vegetales en fotografías recientes de nuestros sitios de residencia. Así se han dado la mayoría desde Morelia hasta las Tierras Altas de Veracruz. Ocasionalmente hay alguno diferente, pero casi siempre, de fotografías propias.

El intermezzo de hoy es diferente; es vegetal y es histórico. Data de cincuenta y nueve años (1966) y está formado con fotografías personales habidas en uno de nuestros viajes de recién casados, mi esposa y yo. Conocimos Chiapas como un verdadero paraíso verde, algunas de cuyas imágenes ilustran con placer y orgullo esta entrada.

Algunas de las fotografías han perdido color por los años guardadas, esperando que algún curioso las rescate. Pero ahí estan y son valiosas.

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Uno de los arcos de entrada a San Cristobal de las Casas,  centro urbano que es el mejor acceso a la selva lacandona,  con todo su verdor, fuerza y belleza incomparables.                                                   
Así era entonces uno de los 
barrios pobres de la ciudad...




 

   ....donde se encontraban           personajes      festivos           populares,   como este           caballero.

Pero bueno, veníamos al verdor,
que aquí, desde lo alto del cañón
del Río Usumacinta, es muy claro.
La vejez de la diapositiva,
ha desaparecido el color verde 
de enfrente.

                                                 





En esta avionetita nos trasladaban a... 



... los verdores de la selva de Chiapas...
... como ést
e.



... o sus hermosos lagos...









                                                                  

... a cuyas orillas se puede comer
  muy bien, si se llevó la comida.












Una vez más, una vista del cañón 
del Río Usumacinta, cuyo verdor
se ha perdido por la vejez,
no del río, de la fotografía.





lunes, 27 de octubre de 2025

DE LA GRADACIÓN DEL VINO...

 




... o sea, ¿cuanto puedo beber de cada vino sin emborracharme?

                             * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *



La gradación alcohólica de un vino es mucho más que un simple número impreso en una etiqueta.


Los grados de alcohol que contiene juegan un papel crucial en la experiencia sensorial que ofrece cada copa. 

La gradación alcohólica, que en general se expresa en porcentaje de alcohol por volumen (% vol.), varía significativamente entre los distintos tipos de vinos. Mientras lgradación en los vinos blancos suele estar al rededor de los 11 grados, la gradación en los tintos oscila entre 12 y 15. Algunos vinos "generosos", como el Jerez o el Oporto, pueden alcanzar hasta 22 grados​​. 

Diversos factores influyen en los grados de alcohol de un vino. El  tipo de uva, las condiciones de la tierra y el clima, son determinantesEn climas cálidos las uvas tienden a desarrollar mayor cantidad de azúcares, lo que puede dar como resultado vinos con mayor gradación alcohólica​​.

La fermentación es el meollo del proceso de vinificación, siendo el tiempo cuando los azúcares se transforman en alcohol, definiendo así la gradación alcohólica del vino. Este proceso no solo determina la cantidad de alcohol presente, sino que también influye en el perfil de sabor y aroma del vino.

Durante la fermentación, las levaduras consumen los azúcares presentes en el mosto de uva y los convierten en alcohol etílico y bióxido de carbono. Este proceso natural es delicado y varía en función de la cepa de levadura, la temperatura y la composición del mosto. La cantidad de azúcar inicial en las uvas es un indicador clave de la potencial gradación alcohólica del vino. Por ejemplo, cada 17.5 gramos de azúcar por litro de mosto pueden generar aproximadamente un 1% de alcohol​​. 

Medir la gradación alcohólica del vino es esencial para garantizar la calidad y consistencia del producto final. Para eso se usa el  refractómetro que permite determinar la concentración de azúcar en el mosto. Esta medición, realizada durante la maduración de las uvas, ayuda a predecir la gradación alcohólica potencial del vino. 

La gradación alcohólica no solo determina la fuerza y el calor que se percibe al beber vino, sino que también juega un papel importante en su perfil de sabor y aroma. 


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La elección de un vino según su gradación alcohólica depende tanto del gusto personal como de la ocasión. Por ejemplo, un vino blanco afrutado y refrescante podría ser ideal para un día caluroso, mientras que un vino tinto de alta gradación  puede ser más adecuado para acompañar comidas fuertes o para disfrutar durante una noche fríaAdemás, los vinos con menor gradación alcohólica suelen ser preferidos por aquellos que buscan opciones más ligeras y menos intensas; son los mejores vinos para novicios.

lunes, 20 de octubre de 2025

DEL BÉISBOL COMO MI AFICIÓN MÁS ANTIGUA.

 



Pues resulta que pasaban los días y no encontraba yo tema para esta entrada, aunque se saliera del patrón de Música, vinos y neurología para profanos. Iba yo un par de semanas adelantado en mis entradas y no sufría mucho, pero sí un tanto...; tengo cierta vocación de sufridor, aunque los cercanos a mí no lo creen así.

En esas angustias andaba cuando mi esposa me recordó que, en unos minutos, habríamos de ponernos frente al televisor encendido para "estar"  en el juego de béisbol entre los Cerveceros de Milwaukee y los Dodgers de Los Angeles en un juego de la serie por el Campeonato de la Ligua Nacional de las Ligas Mayores de Béisbol, cuyo ganador será uno de los contendientes en la Serie Mundial de este año, que tiene de mundial lo que yo de chino. Por esto, en casa se le conoce como la Serie Final.

La verdad es que soy un aficionado muy fuerte al béisbol, tanto como a la música y más que a los vinos. Esta afición se dio en mí tan temprano como la de la música, al redor de los siete años de edad. Un tío materno, el Tío Memís, me llevaba cada semana, los sábados por la tarde, al Parque Delta, estadio entonces con tribunas de madera y casa de los Diablos Rojos del México  y los Azules del Veracruz; yo "le iba" al Veracruz. Ahí aprendí todo lo que se puede saber como aficionado del béisbol. Además, el Tío Memís era umpire en una liga de aficionados y manager de un equipo amateur de empleados de una empresa distribuidora de PEMEX, que jugaban en unos campos por donde el diablo tiró la chancla; me llevaba con él, a veces.

Y fue mi escuela de beisbol inigualable. Ahora mismo, cuando platico de temas beisboleros con aficionados modernos muy sabidillos, me quedan chiquitos; mejor ya no platico de esto.


Estadio de beisbol del Seguro Social



Años después, el Parque Delta se transformó en el Estadio de Béisbol del Seguro Social, que fue una maravillita beisbolera en nuestro tiempo. Por entonces, hace 60 años, me casé y con mi esposa continuamos la ferviente afición beisbolera, siendo fanáticos entonces de los Tigres, a los que vimos coronarse. El Veracruz había desaparecido, y unos años después la familia dejó la Ciudad de México. En Morelia y en las Tierras Altas de Veracruz no hay beisbol espectáculo y ahora nos conformamos con ver por televisión las Ligas Mayores de los Estados Unidos. El Estadio del Seguro Social después desapareció y en su lugar se levanta un moderno centro comercial.

Hace muchos años, no se cuantos, desde Morelia me escapé a los Estados Unidos para estar en una Serie Final entre los Yankees de Nueva York y los Dodgers de Los Angeles. Fue de seis juegos y dos largos viajes transversales sobre los Estados Unidos. Con gran tristeza mía, ganaron los Yankees.

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Ahora mismo, martes 15 de octubre del 2025,  acabamos de ver el juego en que los Dodgers de Los Angeles ganaron a los Cerveceros de Milwaukee con un marcador de 5 - 1, tirando Yamamoto "juego completo", lo cual es poco frecuente ver ahora.

La afición beisbolera no se me quita ni disminuye; tampoco mi sabiduría sobre el tema. Sólo que ahora lo sigo por televisión y, fundamentalmente, el de las Ligas Mayores en el país del norte.

Sigo al tanto de los play-offs hasta terminar con la Serie Final. Los mantendré informados. 

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Bueno, hay un segundo addendum a esta entrada, con motivo beisbolero de última hora. Es por lo que ocurrió la noche del pasado viernes 17 de octubre durante el partido, digamos de semifinales, en las Ligas Mayores de Béisbol, enfrentándose los Dodgers de Los Angeles a los Cerveceros de Milwaukee por un puesto en la Serie Final; ganaron los Dodgers. 

Shohei Ohtani


Será inolvidable, para quienes la vimos, la actuación de Shohei Ohtani, japonés, lanzador y bateador designado de los Dodgers, que en seis entradas y un tercio ponchó a diez bateadores, bateó tres jonrones enormes y lanzó sin permitir carrera ni mayores libertades a los de Milwaukee. El mérito no es solamente por la hazaña, sino "como la hizo", con lucimiento y belleza. 

Parece ser opinión del universo deportivo internacional, que proeza tal u otra equivalente, no se recuerda, ni por los muy viejos como yo.  ¿Será...?





jueves, 16 de octubre de 2025

INTERMEZZO 111. IMÁGENES ANATÓMICAS FLORIDAS.







    IMÁGENES ANATÓMICAS FLORIDAS . . . 

                                             . . . Y UN ESTETOSCOPIO .                                                      
















   































lunes, 13 de octubre de 2025

EN MI ÉPOCA NO SE SE OFRECÍAN CONCIERTOS ASÍ…

 


… y cuando digo “mi época”, me refiero a mis veinte, treinta, cuarenta y hasta cincuenta años de edad. Ahora, con ochenta y ocho años, ya pasó “mi época”, aunque sigo “vivito y coleando”, sano, pensando bien y disfrutando de la vida, hasta donde ella se deja. En esto último se incluye, en lugar preferente, la música como diletante, que nunca se me dio como ejecutante. No me quejo.


                                       * * * * * * * * * * * * * *  


Esta entrada se refiere a una experiencia verdaderamente extraordinaria, la que se nos dio el pasado 3 de octubre en la Sala Tlaqná en la ciudad de Xalapa. Fue en el concierto de temporada de la Orquesta Sinfónica de Xalapa.

El director fue el titular, el maestro Martin Lebel, con un programa "medio sin embargo". En la primera parte: Caprice bosque para violín y orquesta de Pablo Sarasate, español, siendo Oliver Bazán García el solista con el violín. Siguió el Concierto para xilófono y orquesta de Toshiro Mayozumi, japonés, con Daniel Luna Flores como solista. Ofreció un Encore de Piazzola. Después del intermedio, la orquesta ofreció Shéhérezade de Nicolai Rimski-Korsakov, que resultó muy lucida. 

El concierto, en su totalidad, resultó lucido, pero esta entrada refiere las dos primeras obras, antes del intermedio, que merecen una mención aparte, pues los solistas fueron niños.


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Oliver Bazán García, el violinista, tiene dieciséis años, es alumno de violín en Xalapa y ya ha tenido experiencia de educación en su arte fuera del país. Es excelente como artista de gran calidad, cual violinista profesional añoso y experimentado. Su parte solista de Caprice bosque, para violín y orquesta de Pablo Sarasate, resultó estupenda y magnífica. No creo que ningún otro violinista podría hacerlo mejor.



Lo mismo sucede con Daniel Luna Flores, de Coatepec, Veracruz, de apenas catorce años de edad, que nos regaló una versión inolvidable, por lo virtuosa, del Concierto para xilófono y orquesta del compositor japonés Toshiro Mayozumi. Increíble de belleza, como también lo fue una pequeña pieza de Piazzola que Daniel nos ofreció como encore.

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Gracias a la vida, que me ha dado tanto. Me permitió estar en este concierto,  aplaudiendo a rabiar a dos niños solistas magníficos. Lo recordaré por siempre, los años que sean "siempre".

lunes, 6 de octubre de 2025

UNA VEZ MÁS CON SHOSTAKOVICH...

 


... esperando que ahora no desaparezca el texto, ¿verdad, Dmitri? (ver la entrada del 19 de mayo de este año).


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Dmitri Shostakovich
(1906 - 1975)






Esta entrada describe y comenta la velada musical del pasado domingo 28 de septiembre, al medio día, en la Sala Anexa Tlaqná, en Xalapa, Veracruz, conocida entre algunos melómanos como la Petite Tlaqná, sala bella y funcional para música de cámara, con una acústica estupenda. 



El programa consistió en los dos Tríos para piano, violín y violonchelo de Dmitri Shostakovich y Siete Romanzas para trío y voz, del mismo autor.  Los ejecutantes fueron el Trío Chopin y Teresa Navarro Agraz, que cantó las romanzas. Los cuatro son de Xalapa y el trío cumplió cuarenta años, ¡Guauu!

Fuimos pocos los asistentes; apenas media sala ocupamos los afortunados, que eso fuimos quienes estuvimos en la velada que no dudo en calificar de memorable.

Los dos tríos, que se tocaron en primero y tercer turnos, se llevan una diferencia de veintiún años (1923 y 1944); las romanzas son del año 1967; ya no son "música nueva", pero son música inigualable, inconfundible y eterna.


Trío Chopin
Xalapa, Veracruz



No se trata aquí de describir la música que ese domingo escuchamos, porque la música no se puede describir con el verbo; se puede informar de nuestra emoción, pero siempre como fenómeno subjetivo que se quiere compartir.


He de decir entonces que las sonatas, particularmente la primera, me emocionaron bárbaramente; me sacaron a la luz sentimientos escondidos de luz y bienestar, en el tono mayor de sentirme acompañado en una emoción nueva y conocida, antigua e inmediata, inmensa, universal y dirigida a mí. Era dar la bienvenida a un antiguo amigo, siempre novedoso y gigantesco, que me conecta con la humanidad entera para compartir con ella mi felicidad. Gracias por ello, Dmitri; gracias por ello, Trío Chopin.