Acerca de mí

Mi foto
Soy Rogelio Macías-Sánchez, de tantos años ya, que se me permite no decir cuántos. Soy mexicano y vivo en México país, médico cirujano de profesión, neurocirujano y neurólogo de especialidad. Ahora y por edad, soy neurólogo y neurocirujano en retiro. Soy maestro de mi especialidad en la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y un entusiasta de la difusión de la ciencia a la comunidad. Pero eso no es toda mi vida. Soy un amante fervoroso de la música clásica, actividad que fomento desde mi infancia. La vivo intensamente y procuro compartirla. Soy diletante en vivo y mucho disfruto, de la música grabada, mejor cuando es en compañía de almas gemelas para esto. Finalmente, amo la vida y la disfruto. Parte de ello es comer bien y beber mejor, es decir, moderado pero excelente. De aquí mi afición a los vinos y las cavas. Los conozco, los disfruto y me entusiasma compartir lo que conozco y lo que me gusta. Esta página pretende abrir una comunicación sobre los vinos, la música clásica y la neurología para profanos. Si es socorrida, el mérito será de ustedes. Diciembre de 2022

Seguidores

Archivo del Blog

lunes, 22 de septiembre de 2025

EL FENÓMENO MUSICAL JUAN GABRIEL.

 



Juan Gabriel en concierto






La noche del pasado viernes 12 de septiembre estuvimos nuevamente en la Sala Tlaqná, en Xalapa, la ciudad capital del Estado de Veracruz. Fue un concierto de abono dentro del programa semestral de nuestra amada Orquesta Sinfónica de Xalapa. El programa se tituló EL DIVO SINFÓNICO y todo fue con canciones de Juan Gabriel. El cantante solista fue Sergio Ledesma y el director invitado, David Pérez Olmedo. El costo de los boletos fue de casi cuatro veces el costo normal. Los abonados no participamos de ese costo, pues en nuestro abono de temporada estaba incluido este programa especial. Los boletos se agotaron apenas puestos a la venta y la velada se dio con sala llena, ordenada y dispuesta a escuchar y disfrutar.

No voy a describir el concierto, porque finalmente yo creo que la música no se puede describir con el verbo. Puedo decir de mis emociones ante el fenómeno musical, discutir algunas consideraciones teóricas y nada más; pero anticipo que la velada la disfruté muchísimo.

                                     * * * * * * * * * * * * * * * *

Soy un mexicano de la primera mitad del siglo pasado. Ya pronto cumpliré noventa años y no me faltan muchos para los cien. Me encantaría cumplirlos, siempre y cuando esté de salud y juicio como ahora, por lo menos.

Crecí y me eduqué en una familia de la Ciudad de México, auténtica de clase media, medio educada, que gustaba mucho de la música, tanto la clásica (mi madre) como la popular (una abuela, también mi madre y tíos).  Vivimos siempre en colonias de clase media. Todo esto me permitió una educación rica y compleja, sin excesos ni carencias graves, de la que estoy muy agradecido con la vida.

Esta familia estuvo siempre al tanto de la música del momento y sus protagonistas y dentro de la familia había acuerdos y diferencias, llegando a ocurrir algunas discusiones, no graves, por fortuna. Yo nunca participé, pero estaba enteradísimo de todo. 

Todo esto, para decirles que el referente musical mexicano del género popular el siglo pasado hasta sus años setentas, lo fue, indiscutiblemente, Agustín Lara, con sus cientos de canciones tan gustadas y de géneros variados.

                                     * * * * * * * * * * * * * * * *

Ahora bien, no me cabe duda que el referente musical mexicano en el último tercio del siglo pasado y en este primero del siglo XXI, ha sido JUAN GABRIEL.

Nuestra experiencia al respecto data de cincuenta años, uno más o uno menos. Recién llegados a Morelia, se dio alguna de las ferias anuales, donde, además de exposiciones industriales, ganaderas, agrícolas y demás, había palenque con peleas de gallos e intermedio musical.

En una fecha de feria, en el intermedio de las peleas de gallos, estaba anunciado Cuco Sánchez, del cual, mi esposa y yo éramos admiradores fervientes. Pedimos que nos llevaran al palenque para estar con Cuco Sánchez. Lo que no sabíamos era que había teloneros, es decir, artistas menores que actuaban para preparar el ánimo del público para el artista mayor. Resultó que el telonero en esa ocasión fue Juan Gabriel, el cual, entonces, era apenas conocido. Nosotros no sabíamos de él y nos gustó mucho su actuación, pero hasta ahí.

Pero ahora, medio siglo después, me queda claro que el referente musical mayor en el tercio final del siglo XX y lo que va de esta centuria, en México, ha sido Juan Gabriel. Su producción, muy generosa y hermosa, ha sido enormemente gustada por todos los grupos sociales de los países donde se ha dado. Además, mucho amplió las fuentes de trabajo de grupos musicales complejos y numerosos, como los mariachis.

Homenaje popular a Juan Gabriel la noche de su muerte
ante su estatua monumento, en la Plaza Garibaldi
en la Ciudad de México.


             - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 

Fue un gusto enorme haber estado en el concierto del pasado viernes 12 de septiembre del 2025 en la Sala Tlaqná, de Xalapa, Veracruz. Será difícil que una experiencia tal se repita en mi vida; pero si se me aparece, la tomaré. 

Abur.














jueves, 18 de septiembre de 2025

INTERMEZZO 109. UNA LOCURA FOTOGRÁFICA.




Este intermezzo está hecho con diez fotografías tomadas consecutivamente en menos de una hora, una mañana de hace pocos días. Son escenarios diferentes.


¡Que tal!
Con un buen vino rojo seco o
con 
champaña Demi sec.



Quiso comer de mi chile en nogada...
                                                     

    No sé que me hace pensar que nuestro
                                       parque de la colonia es un campo de fútbol.
                     
                                                                                                                                                              


                                            
                                         Pero bueno, esto está en el parque
                                          y nada tiene que ver con el fútbol.


? ? ? ? ? ? ? ? ? ?
















Esto, un esfigmomanómetro
en funciones; también
un motivo fotográfico local.





















            



          Esta rosita rosa no necesita 
          que le tomen la presión.























¡Guauu!... 
una vez más por 
una de estas rojas.





                                             

                                      Éste no quería comer de mi chile en nogada,
                                                          pero por ahí andaba 















   ¡Ayyy!    ¿Mi pierna derecha?
                     
                             ¿Donde está?

                      ¡Juro que la traía!




lunes, 15 de septiembre de 2025

LLEGAR A VIEJO...

 



LLEGAR A VIEJO *
Joan Manuel Serrat




         Joan Manuel Serrat          
(1943 -       )

    Rogelio Macías Sánchez
                   (1937 -        )
                        


      Si se llevasen el miedo
      Y nos dejasen lo bailado
      Para enfrentar el presente
      Si se llegase entrenado 
      Y con ánimos suficientes

Y después de darlo todo
En justa correspondencia
Todo estuviese pagado
Y el carné de jubilado
Abriese todas las puertas

Quizá llegar a viejo
Sería más llevadero
Más confortable
Más duradero

Si el ayer no se olvidase tan aprisa
Si tuviesen más cuidado en dónde pisan
Si se viviese entre amigos
Que, al menos, de vez en cuando
Pasasen una pelota
Si el cansancio y la derrota
No supiesen tan amargo

Si fuesen poniendo luces
En el camino a medida
Que el corazón se acobarda
Y los ángeles de la guarda
Diesen señales de vida

Quizá llegar a viejo
Sería más razonable
Más apacible
Más transitable

Ay, si la veteranía fuese un grado
Si no se llegase huérfano a ese trago

Si tuvieses más ventajas
Y menos inconvenientes
Si el alma se apasionase
El cuerpo se alborotase
Y las piernas respondiesen

Y del pedazo de cielo
Reservado, para cuando
Toca entregar el equipo
Repartiesen anticipos 
A los más necesitados

Quizá, llegar a viejo
Sería todo un progreso
Un buen remate
Un final con beso
En lugar de arrinconarlos en la historia
Convertidos en fantasmas con memoria

Si no estuviese tan oscuro
A la vuelta de la esquina
O simplemente, si todos
Entendiésemos que todos
Llevamos un viejo encima

                                     ____________________


* Me viene perfectamente el saco.
    Tengo 88 años y un piquito.


lunes, 8 de septiembre de 2025

MÚSICA Y POESÍA

 



Mi esposa y yo, amantes del arte, particularmente de la música, hemos participado en grupos culturales no profesionales; todos han sido buenos y algunos muy exitosos. Ocasionalmente se han dado en nuestra casa,  reuniendo a la flor y nata de la cultura local. 

En una de ellas estuvo presente el maestro Gerhart Muench, notabilísimo músico alemán, pianista estupendo y compositor prolífico y magnífico. Le tocó vivir y sufrir la Segunda Guerra Mundial en su país de origen. Escapando de la guerra y de la muerte, anduvo por países y ciudades del mundo y terminó viviendo entre nosotros, en Tacámbaro, Michoacán, donde murió en 1988. Desde ahí, fue un músico y pedagogo prolífico. Su esposa, Vera, fue una poetisa estupenda.

Mi esposa y yo pudimos disfrutar de su arte excelso en salas de concierto, en su casa y en la nuestra, donde en ocasión alguna nos lo ofreció.


                                                         * * * * * * * * * * * * * * 

Una noche, se dio en casa una reunión más numerosa, donde algunos de los invitados presentaron obra poética.

Una dama empezó a leer la suya y después de tres o cuatro versos, Muench la detuvo y le pidió que le dejara leer el poema. Ella accedió y Muench lo hizo con una musicalidad y sentimiento inolvidables. Muench era un gran músico y poeta.

El soneto es este:



                   ATARDECER

           Celeste luz que muere tras los cerros,
           Amiga triste que muriendo avanza;
           Va dejando la tarde en lontananza,
           Sombras que cubren los pasados yerros.

           Parte la tarde triste a sus destierros,
           Llevando entre jirones de añoranza,
           Pedazos desprendidos de esperanza
           Encarcelados tras pesados hierros.

           La noche se avecina presurosa,
           Fulguran en el cielo las estrellas
           Brillando con sonrisa maliciosa.

           Se fuga ya la tarde sigilosa
           Llevando tras de si las nubes bellas
           Huyendo de la noche tenebrosa. 

                                                Sylvia Ordóñez Martínez

jueves, 4 de septiembre de 2025

INTERMEZZO 108

                                                                                                             



Este es el Chango Marango, que desde hace muchos años 
cuida mi sueño y quizá mis ensueños.
No envejece y no me deja envejecer.













No sé si esas frutillas rojas se coman. En la colonia nadie lo hace. 
Lucen bellas.
                                                                        




  Estas hojas son nuevas.    Serán verdes después...

                                                                                                                                                                              



                                                                                                                                    



... como estas.


                                                     Aquí hay de las dos, rojas y verdes.
    









          Lujuria de rojos...

































     Modestas y hermosas 
     buganvilias       




                                                    Mapa mundi precioso.
                            Está en una pared de la sala de espera 
                                                                    de un consultorio médico.

lunes, 1 de septiembre de 2025

OÍR MÁS NO SIGNIFICA OÍR MEJOR... CONFESIONES PERSONALES.

 


Para quienes no lo sepan y para quienes lo sepan lo recuerden, he de decir que soy medico cirujano desde hace más de sesenta años, especialista en neurología y neurocirugía desde hace más de cincuenta y ahora jubilado de mi profesión y especialidades desde hace cinco. Entonces escapé a las Tierras Altas de Veracruz a terminar felizmente mi vida, como lo ha sido toda en la Ciudad de México y en Morelia. Parece que así va.

Como médico también he sido enfermo, incluso con algunos padecimientos graves que felizmente he capoteado bien. Tengo algunas fallas menores que no se han corregido a lo largo de los años, pero que no son incapacitantes y ni siquiera estorbosas.

Una de ellas es una baja de la capacidad auditiva derecha, media de magnitud y de predominio en los tonos altos, los agudos. Como nunca me ha estorbado para vivir,  nunca le hice caso ni quise usar una prótesis auditiva para mejorar mi capacidad de percibir los tonos altos a través del oído derecho.

En mi última revisión con el especialista (otorrinolaringólogo) volvió a aparecer, más severa, la falla auditiva derecha para los tonos altos, lo que no me inquietó. Alguien, muy cercano a mi, me dijo: “Yo te pediría que te hicieras del auxiliar auditivo, porque sería muy triste que llegaras a perder el gusto por la música que tanto amas”. Casi lloré de la emoción, me hice del auxiliar auditivo diseñado para mi condición y lo traigo puesto.

Ahora es claro que oigo más, por ratos de más, pero eso se mejora con un control de volumen que tiene el aparatito. Pero hay un inconveniente que no es posible desaparecer: algunos tonos, particularmente los altos, los distorsiona y los mantiene vivos aunque ya no se estén generando en el exterior; persisten oyéndose, aunque hayan desaparecido en su fuente.

No persisten en el oído; persisten en el cerebro. Porque nosotros no escuchamos con los oídos, escuchamos con el cerebro. Los oídos sólo son estaciones de paso. A saber...

                                        * * * * * * * * * * * * * * * 

... Las vías auditivas humanas son un conjunto de estructuras que transforman el sonido en señales cerebrales, comenzando con el oído externo que recoge las ondas sonoras. Luego, estas ondas vibran el tímpano y la cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo) en el oído medio, amplificando la señal. En el oído interno se convierten en señales eléctricas que viajan por el nervio auditivo y ascienden por diversas estaciones neuronales hasta la corteza auditiva en el lóbulo temporal del cerebro, contralateral, donde se interpretan como sonido.


                                           Vía auditiva normal en el oído derecho.
                                   Termina en el hemisferio cerebral izquierdo.

             Todo esto significa que escuchamos con el cerebro.

                                  * * * * * * * * * * * * * * * * 

Toda esta teoría la puse a prueba el pasado viernes, cuando acudí a un concierto de temporada de nuestra amada Orquesta Sinfónica de Xalapa. Ocupé mi asiento con mi auxiliar auditivo en mi oído derecho y encendido. Empezó la audición...

Oí bien la música, de buen volumen en general, pero desbalanceado; más volumen a la derecha que a la izquierda. Esto no fue grave, pues bajé el volumen del lado derecho con los controles de volumen del auxiliar auditivo; se ajustaron los volúmenes a la simetría.

Pero no todo estaba bien; ocasionalmente entraban por la derecha sonidos agudos intermitentes, como chirridos, no muy intensos pero estorbosos, que dependían de la presencia del auxiliar auditivo encendido, sin que pudiera evitarse su presencia. Se generaban en mi oído derecho por el estímulo del asistente.

La solución es fácil. Por ahora no usaré el auxiliar auditivo en los conciertos sinfónicos; para muchas otras cosas me ayuda claramente. Y estoy seguro que algún día me ayudará en la sala de conciertos.

¿Valdrá la pena? Ya les diré...


lunes, 25 de agosto de 2025

EL CLUB DE LAS QUINTAS.





Esta entrada fue escrita hace bastantitos años, durante un viaje en autobús de pasajeros,  regresando de las Tierras Altas de Veracruz a Morelia, donde entonces vivía yo y trabajaba. Nunca se publicó y recién la encontré en mis archivos informáticos olvidados. Francamente me gusta y me siento en la obligación de compartirla.

La escribí porque viajaba yo solo y hubo tiempo suficiente para pensar en muchas cosas y también para escuchar música, de la que se puede cargar en una memoria informática. En esa memoria traía y escuché durante el largo viaje, el Club de las Quintas, que son las cinco quintas sinfonías que han alcanzado fama e incluso popularidad, lo que es timbre de orgullo en la música clásica. En orden cronológico, la Quinta Sinfonía de Beethoven, la Quinta Sinfonía de Schubert, la Quinta Sinfonía de Tchaikovsky, la Quinta Sinfonía de Mahler y la Quinta Sinfonía de Shostakovich. Podrán gustarnos unas más que otras o alguna de ellas parecernos sin merecimientos suficientes, pero esas son las cinco de mi Club de las Quintas.

                                      * * * * * * * * * * * * * * * 

La Quinta de Beethoven (1806) es la más famosa y la única verdaderamente popular. Aunque no sepan de donde es, todos conocen el ta ta ta tann de la introducción y siempre se asocia a algo dramático. Se ha dicho que esas cuatro notas eran el llamado del destino a la puerta de Beethoven, aunque él nunca dijo eso. Pero es una obra dramática que sugiere, toda ella, la lucha y el triunfo de un héroe joven por una buena causa, más personal que social. No hay sangre derramada sino triunfo jubiloso y definitivo.

La Quinta de Schubert (1816) es angelical o mozartiana, que, en tratándose de música, estos términos son sinónimos. Es un regreso a la serena perfección del clasicismo, es sencilla, clara y luminosa como el alma de su autor y con el patrón melódico romántico, único e inconfundible de Schubert. Es obra de un alma joven, generosa y optimista.

La Quinta de Tchaikovsky (1888) es el colmo del romanticismo, que por momentos busca ser heroico y casi siempre es desgarrado. Pero en todo momento es lucidor y emotivo, sobre todo si el oyente es joven. No hay adolescente inducido al gusto por la música clásica que no se emocione brutalmente cuando entra el tema final, marcial y grandioso. Y algunos viejos, que ahora renegamos de lo empalagoso y superficial de Tchaikovsky, debemos reconocer que entramos a la buena música por la puerta grande de la Quinta de Tchaikovsky.

La Quinta de Mahler (1902) es todo un caso, como Mahler mismo lo fue. Judío converso al catolicismo, parece que lo fue más por conveniencia sentimental y de trabajo que por convicción. Toda su vida fue de incertidumbre religiosa, sentimental y de trabajo. Su obra lo desnuda y muestra los vaivenes emocionales a lo largo de su vida. Sus primeras sinfonías son optimistas y hasta heroicas; las intermedias son idílicas; las últimas son trágicas. La Quinta es intermedia y no es de las más logradas como un todo, pero tiene un cuarto movimiento, lento, Adagietto, que él solo hace de esta sinfonía la más gustada por el gran público. Es de suavidad, ternura y emotividad increíbles e inolvidables.

La Quinta de Shostakovich (1937) compite en dramatismo y trascendencia con cualquier sinfonía de cualquier autor que se le ponga enfrente. La obra de Shostakovich no sólo es hermosa, altiva y dramática; es también, y más que nada, un manifiesto de libertad que reta a la opresión y a la censura de cualquier tipo, aceptando en ello el riesgo incluso de la vida. Es la más joven y la reina de las Quintas, para mí.